Tegucigalpa, Honduras (La Tribuna).- El gobierno de Honduras ha integrado una comisión interinstitucional para investigar la destrucción del bosque de mangle en Choluteca y Valle para el cultivo de camarón en las denominadas zonas protegidas.

Funcionarios del Instituto de Conservación Forestal (ICF), la Procuraduría General de la República (PGR), el Ministerio Público (MP) y la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (Serna) fueron desplazados desde la capital para indagar las denuncias sobre la deforestación de áreas de reservas en el Golfo de Fonseca. La comisión interinstitucional permanecerá 10 días en la zona sur del país.

EL HERALDO ha venido publicando reportajes sobre la construcción ilegal de lagunas para la siembra de camarón en Namasigüe y Marcovia, Choluteca sin contar con el permiso de las autoridades competentes, específicamente del ICF y de la Serna, lo que pone en riesgo a la industria acuícola nacional por no cumplir con los requisitos ambientales exigidos para esa actividad.

Desde el año 2012, la deforestación de los manglares en zonas protegidas ha venido en aumento, alentado por la mejoría interna del precio del camarón, dando lugar a las invasiones y tomas de fincas en concesiones públicas y privadas, sin el que el gobierno anterior haya tomado los correctivos del caso.

No obstante, la Asociación Nacional de Acuicultores de Honduras (Andah) ha solicitado a la administración del presidente Juan Orlando Hernández el apoyo para garantizar la seguridad jurídica sobre las concesiones autorizadas por el Estado, de lo contrario el sector económico más importante de la zona sur del país, que genera 219.8 millones de dólares en exportaciones, estaría en riesgo por las invasiones de tierras.

La respuesta gubernamental ha sido la conformación de la comisión interinstitucional, ya que se ha denunciado que al menos 3,000 hectáreas estarían siendo sembradas de camarón de manera ilegal en áreas declaradas como reservas. Los representantes de estas cuatro oficinas estatales se reunirán con alcaldes y representantes del sector acuícola. También recorrerán algunas zonas que han sido descombradas para la construcción de lagunas y así verificar “in situ” el daño al ecosistema.

La Andah reporta entre sus empresas afiliadas 328 granjas de cultivo de camarón en Choluteca y Valle. Además, registra que el área concesionada es de 21,500 hectáreas, de las cuales 18,250 están en producción. La importancia de proteger el ecosistema es porque Honduras es parte del la Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional, especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas, conocida como Convenio de Ramsar.

El Golfo de Fonseca es el sitio número 1000, con un área protegida de 69,711 hectáreas. La adhesión de los sistemas de humedales de la zona sur del país fue el 10 de julio de 1999. Los municipiosNamasigüe y Marcovia en Choluteca son los municipios que mayores problemas de construcciones ilegales registran. De acuerdo con testimonios de empresas afiliadas a la Andah, las áreas que han sido tomadas por supuestos grupos de campesinos y empresarios están dentro de concesiones autorizadas por el Estado y en zonas de reservas.Lo anterior puede provocar un impacto negativo en el Golfo de Fonseca, tanto por la deforestación de los bosques de mangle como por la sobrecarga de producción de la camaricultura.

Un ejemplo de lo anterior, de acuerdo con información proporcionada a este medio de comunicación, se reporta en San Bernardo, Namasigüe, conocido como sector uno por las autoridades estatales, en donde hay 26 proyectos camaroneros en un área concesionada de 14,311.3 hectáreas. El área en producción es de 5,427 hectáreas en 604 lagunas. De acuerdo con expertos en temas ambientales consultados, la concesión de nuevas áreas tendrá un impacto directo en el Golfo de Fonseca por el deterioro de la calidad de los aguas de los esteros, ya que se estaría propiciando una actividad extensiva. En el pasado, específicamente en el año 1996, se aprobó una moratoria para la construcción de nuevas fincas.

Agregaron que la industria acuícola se ve afectada porque los manglares son el hábitat natural de las postlarvas de camarón, especialmente de las especies Penaeus vannamei, oriunda del Golfo de Fonseca y cultivada en las fincas de la zona.

En Marcovia, la Serna y el ICF ha identificado el cultivo de camarón en dos sectores. En el sector dos, con 48 proyectos, que incluye lugares como El Tulito, Los Delgaditos, Guapinol, Los Puentes, El Ojochal, Las Iguanas, Cedeño, El Michiguiste, El Venado, El Purgatorio, entre otros, hay concesionadas 3,659 hectáreas. En producción se reportan 2,946.4 hectáreas en 296 lagunas construidas.

En el sector tres, con 51 proyectos, que comprende Punta Ratón, Los Lirios, Las Tijeras, Las Conchas, Las Arenas, Palo Seco, El Zapote, Pueblo Nuevo, El Jicarito, El Naranjo, entre otras comunidades, hay 2,569 hectáreas en producción y 304 lagunas construidas.El sector cuatro, San Lorenzo, Valle con 1,117 hectáreas concesionadas, 215 lagunas construidas y 22 proyectos camaroneros. El sector cinco es Nacaome y Alianza, Valle con 765 hectáreas concesionadas en 66 proyectos, con 196 lagunas construidas. Las autoridades gubernamentales no tienen registros de destrucción de los bosques de mangles en San Lorenzo, Nacaome y Alianza.

Después de concluida la gira, la comisión interinstitucional prepara un informe sobre la situación del bosque de mangle en la zona sur para que las autoridades de la Serna y el ICF procedan a tomar las acciones pertinentes para la protección del ecosistema del Golfo de Fonseca.