Cairo, Egipto.- Menos del cuatro por ciento de las tierra de Egipto son adecuadas para la agricultura, y la mayoría de esta confinada a los densamente poblados valles y delta del río Niño. Con un población estimada de 85 millones para el año 2050, los funcionarios están buscando formas de garantizar la seguridad alimentaria e incrementar los estándares nutricionales.

“Con una orientación hacia la producción de alimentos y la eficiencia. Egipto tendrá que ser inteligente en como usar el agua y los suelos para la producción de alimentos” manifestó el experto en acuicultura Malcolm Beveridge, en declaraciones al medio IPS. “Esto podría orientar a reunir a la acuicultura y la agricultura para incrementar la producción de alimentos por unidad de suelo y agua”.

Una posibilidad bajo estudio es adoptar la acuicultura integrada, un enfoque holístico para la producción de alimentos, en el cual lo desechos de una especie cultivada de forma comercial es reciclada como alimento o fertilizante para otra. Los proyectos típicamente co-cultivan varias especies acuáticas, pero el enfoque sinergico también favorece la integración de la producción de pescado, la crianza de ganado y la agricultura.

“Un enfoque integrado podría ser el próximo paso lógico para la industria acuícola en Egipto, en la que esta pueda reducir significativamente los requerimientos de agua mientras que incrementa los ingresos de los piscicultores” manifestó Beveridge a IPS.

El sector acuícola en Egipto ha tenido un crecimiento explosivo en las últimas décadas. De una producción anual de 50 000 t de pescado proveniente de cultivo a finales de los año 90 paso a más de 1.0 millón de toneladas durante el año pasado, excediendo de esta forma la producción combinada de todos los países de Oriente Medio y de África.

Pero la piscicultura como es predominantemente practicada en Egipto tiene un gran inconveniente. Un viejo decreto del gobierno de más de una década, requiere que el agua potable y el de riego agrícola tengan prioridad, dejando que los proyectos acuícolas operen en las aguas ya utilizadas, los que contamina el pescado y limita la productividad.

“Más del 90% de la acuicultura en Egipto se basa en agua de drenaje agrícola, con gran cantidad de pesticidas, aguas servidas y efluentes industriales” manifestó Sherif Sadek, director general de la Aquaculture Consultant Office.

La acuicultura integrada invierte el paradigma del uso del agua, con beneficios tangibles para los piscicultores y los agricultores. Si bien esta práctica aun esta en la infancia en Egipto, varios proyectos han demostrado su viabilidad comercial.

En la granja El Keram en el desierto del noroeste de El Cairo, los agricultores bombean agua para el cultivo de tilapia, reciclan en agua en los estanques donde se crían bagres. El agua drenada de los estanques de bagre, ricos en nutrientes orgánicos, es usada para irrigar y fertilizar los campos de trébol. Las ovejas y cabras que pastan en estos campos generan estiércol que se utiliza para producir biogás para calentar los tanques donde los alevines de peces son criados, o para calentar los estanques de los peces durante el invierno.

“El proyecto ha demostrado como los agricultores que cambiaron a la acuicultura después que la salinidad volvió sus campos infértiles pueden incrementar su productividad y sus ganancias usando el mismo volumen de agua” dijo Sadek.

Otro proyectos integrados son el cultivo de especies acuáticas marinas en tierra, como la lubina y dorada, dirigiendo las aguas residuales a las piscinas de tilapia roja, un pez capaz de tolerar alta salinidad. De acuerdo con Sadek, la salmuera de estos estanques puede ser usado para cultiva salicornia, una halofita que tiene demanda como insumo para biocombustibles, forraje para el ganado y como ingrediente para las ensaladas gourmet.

“Salicornia puede ser regado con agua extremadamente salada y produce semillas y aceite, así como forraje para camellos y ovejas” dijo Sadek.