Coquimbo, Chile.- Una delegación de Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) de Colombia inició hoy (6) en Coquimbo una pasantía de entrenamiento en cultivo de moluscos y peces marinos, que se desarrollará hasta el 15 de agosto en las instalaciones de la Universidad Católica del Norte.

La actividad se enmarca en el convenio internacional de cooperación técnica suscrito a finales del 2012 entre ambas instituciones, y que ha generado una serie de actividades entre ambos países, que en caso de Chile han sido lideradas por el Departamento de Acuicultura de la UCN. En este contexto cabe mencionar que Colombia posee condiciones climáticas, de especies acuáticas y recursos hídricos y costas que bordean los océanos Atlántico y Pacífico, ideales para el desempeño del sector acuícola, pero que aún no se reflejan en una significativa producción.

El grupo de alumnos está integrado por de instructores y aprendices, quienes durante los próximos días profundizarán sus conocimientos en temas como producción de alimento vivo, cultivo larval de moluscos y larvicultura de peces marinos.

Para ello, la UCN ha organizado un programa teórico y práctico que se desarrollará tanto en las instalaciones de la Facultad de Ciencias del Mar, ubicadas junto a la bahía de La Herradura, como en la concesión que la institución posee en Tongoy. Allí, los alumnos tendrá la oportunidad de trabajar en balsas de cultivo, específicamente en desdoble de semillas de ostiones, siembra en pearl net e instalación de cuelgas de cultivo en long line.

Mutuo aprendizaje
La delegación fue asimismo recibida por el Decano Dr. Alfonso Silva, que destacó que esta iniciativa forma parte de la estrategia de vinculación con el medio, a nivel nacional e internacional, impulsada por la Facultad de Ciencias del Mar.

El directivo de la UCN valoró esta alianza con el SENA, considerando que esta institución abarca todo el territorio colombiano con 116 centros de formación técnica. Esta característica permite a la universidad, junto con entregar capacitación, aprender de la experiencia del país caribeño. En esta misma línea, Silva valoró el ejemplo de Colombia y Costa Rica, nación que también está apoyando la UCN en materia acuícola, ya que en ambas es prioritario el cuidado de la biósfera. “Nosotros vamos caminando hacia allá también, en acuicultura hicimos mucho pensando en el mercado y en producciones masivas, sin preocuparnos demasiado del medioambiente. Hoy la mirada está cambiando”, subrayó, aludiendo al énfasis en cómo compatibilizar el cuidado de los recursos junto con la generación de la acuicultura.

La delegación colombiana es liderada por el instructor Raúl Fabio Huffington, coordinador académico de formación regular para técnicos y tecnólogos en la regional San Andrés del SENA. Acerca de esta pasantía, manifestó que reviste especial interés, ya que confía en que los aprendices participantes en la misma reforzarán a futuro los proyectos de hatchery y de acuaponía que está poniendo en marcha la UCN en San Andrés, bajo la dirección de los expertos Joel Barraza y Luis Pereira, del Departamento de Acuicultura.

Incursionar en acuaponía
En este sentido, Huffington adelantó que hace pocos días el Director Nacional del SENA les había informado que el hatchery “ya está para etapa de licitación, y esperamos que en enero se puedan iniciar ya las obras”, y en una segunda fase seguiría el proyecto acuaponía, dijo esperanzado.

La acuaponía, sistema combinado de producción de plantas y peces, se presta especialmente para zona de San Andrés, aquejada por escasez de recursos hídricos, que ha visto disminuir de 21 a 17 sus pozos de extracción de agua. A ellos se suma que, tras el fallo de La Haya (2012), esa zona perdió cerca del 80% del territorio marino, dejando a los pescadores artesanales sin acceso a las grandes fuentes de pesca, indicó el dirigente.

En este contexto, resulta atractiva la posibilidad de dar una doble función al agua, usándola para agricultura y cultivo de peces. Al respecto, el Decano de Ciencias del Mar Alfonso Silva fue enfático en señalar la importancia de elegir adecuadamente la especie a producir, ya que esa primera experiencia servirá para generar las confianzas necesarias en la comunidad.