Venezuela.- Once mil alevines fueron sembrados en las lagunas de la Unidad de Piscicultura de Complejo Bicentenario JJ Montilla, ubicado en el municipio Guanare, para sumar diecisiete mil alevines que se sembraron en el ciclo de 2014, de la especie de cachamoto (híbrido de la cachama y el morocoto).

Roger Limonche, presidente de la Corporación Socialista de Desarrollo Ecosocial del estado Portuguesa (Corsodep), expresó que se estima que para el mes de diciembre se obtenga la cosecha de esa siembra de cinco mil  a seis mil kilogramos.  

Cabe destacar que estas labores se cumplen de la mano con el Instituto Nacional de Investigación Agrícola (Inia), que a través de su estación piscícola, ubicada municipio Papelón, suministra los alevines a precios solidarios.  

La Unidad de Piscicultura de Complejo Bicentenario JJ Montilla cuenta con 3.5 hectáreas de espejos de agua con diez laguna de preengorde, desdoble y la matriz.

El servidor público señaló que esta ha sido una experiencia importante que inició aproximadamente hace un año, en la que  se recuperaron las áreas y hoy se puede demostrar la productividad de esa área con los técnicos y los trabajadores del complejo, con lo que  se beneficia al pueblo con alimentos a precios accesibles.

En la actualidad se trabaja con una especie de mejor crecimiento y metabolismo, que por su vigor hibrido, el animal crece mejor, además de que cuenta con mejor apariencia fenotípica para el mercado.

Por su parte Marco Roa, técnico del área de piscicultura, indicó que esa experiencia ha sido muy exitosa, porque se han puesto en práctica los conocimientos en base a la teoría y se ha innovado en procedimientos que no se encuentran en la literatura, pero se adaptan al trópico de este estado.

“Hemos crecido en cuanto a cultura de producción piscícola en el  área de los llanos; hemos conocido su comportamiento y alimentos alternativos, como ha sido el maíz producido acá en el complejo, lo que nos permite mejorar la producción”, apuntó.

Actualmente hemos sembrado la lepna y  microplantas en las lagunas para mantener un ambiente apto con la flora microbiana, debido a que es la base de la cadena alimenticia de los alevines, lo que se revierte en una explosión exponencial de ganancia de peso, lo que disminuye los índices de mortalidad por el ave de la cotúa.