España.- En el año 2012, en la decimoquinta edición de ForoAcui, Antonio Padín, investigador del Instituto de Investigaciones Marinas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IIM-CSIC) daba a conocer unos recientes, por entonces, resultados obtenidos y publicados por investigadores de dicho centro en la Revista Global Change Biology.

Bajo el nombre de “Plankton response to weakening of the Iberian coastal upwelling”, en dicho trabajo se estudió y se trató de contrastar, como así fue, que el debilitamiento del viento de componente norte en Galicia durante los últimos 40 años ha llevado parejo un menor afloramiento, y con ello una menor productividad. Estos cambios en las condiciones oceanográficas de la costa gallega se relacionaron con las capturas de la sardina, constatándose que la variabilidad temporal y de intensidad del afloramiento determina el tamaño del stock de sardina, quien, ante la falta de alimento responde a ese cambio con una reducción de su población. Los investigadores también habían analizado la clorofila vía satélite llegando al resultado esperado: menos afloramiento por la relajación de los vientos genera una menor producción en la plataforma gallega.
 
Destacaba Antonio Padín también durante su intervención en el foro que junto con el debilitamiento del afloramiento y el consecuente menor tiempo de renovación del agua del interior de las Rías, se suman cambios en la comunidad fitoplanctónica, que favorecen una mayor presencia de dinoflagelados que además de capacidad natatoria también pueden formar biotoxinas. “Si a esto último añadimos el mayor tiempo de residencia en el interior de las rías, por una menor renovación de las aguas, se explicaría el incremento de los períodos de cierres por  biotoxinas para la extracción de mejillón en los últimos años; con lo que consideramos que sectores estratégicos como el mejillón deberían tener en cuenta estos cambios y actuar para que, junto a los investigadores, se analice la situación y estudiar la capacidad de respuesta en el caso de que estas condiciones se perpetúen o se agraven en el tiempo”, explicaba entonces Antonio Padín. Fue precisamente tras su intervención, y durante el transcurso de la edición de ForoAcui de 2012 cuando comenzaron los primeros contactos con el sector estableciéndose el germen, en base al interés y colaboración mutuos, de lo que hoy se pretende estudiar en el proyecto Mytiga.
 
El proyecto Mytiga, que se presentará el próximo día 9 durante el XXVI Ciclo Cultivando O Mar en el marco de XVII ForoAcui, y así lo explica Padín, como investigador principal del proyecto, “pretende alcanzar seis objetivos muy concretos; a saber: analizar y determinar cambios tanto en el medio físico como en la comunidad fitoplanctónica del interior de las Rías; desarrollar herramientas para la detección y predicción de estos cambios ambientales así como de la respuesta fitoplanctónica tanto a corto plazo como sobre escenarios climáticos futuros; identificar y cuantificar los factores ambientales y biológicos que controlan y determinan la producción y explotación del mejillón (estado metabólico, crecimiento, tenacidad del biso, desprendimientos); estudiar el impacto de los cambios observados y pronosticados para las Rías Baixas en el mejillón Mytilus galloprovincialis; evaluar el impacto económico sobre la producción de mejillón y, por último, desarrollar una plataforma de gestión para el sector de la mitilicultura”.
 
Para alcanzar esos objetivos, el proyecto -que tendrá una duración de tres años-, se ha estructurado en tres fases. La primera de ellas, explica Padín, “consistirá en analizar de forma conjunta y por primera vez las bases de datos de las Rías Baixas en manos del Intecmar, IEO y CSIC. En el caso del Intecmar estamos hablando en concreto de los datos de la red de monitorización desde el año 1992 que aporta tanto información físico-química como biológica mientras que el IEO y CSIC reúne principalmente datos ambientales”. Con la conjunción de estos datos, añade, “junto con datos complementarios de modelos numéricos oceanográficos, nuestra intención es extraer información pormenorizada sobre la variabilidad observada a lo largo de estos 20 años así como sobre las correlaciones y dependencias que se establecen entre diferentes variables en el interior de las Rías. Por tanto, el análisis inicial de esta información mostrará los cambios ambientales y biológicos más significativos de las Rías (áreas de mayor variabilidad ambiental, zonas de mayores cierres, etc.) junto con la relación entre los forzamientos ambientales y la respuesta del fitoplancton”. La segunda de las actuaciones consistirá en crear un sistema de monitorización en tiempo real, destacando el que se realizará en la propia batea con el objetivo de medir la respuesta del mejillón a las diferentes condiciones ambientales (temperatura, salinidad, oleaje...). “Estaríamos hablando –subraya Antonio Padín- de una segunda etapa del proyecto, y esto es significativo, a realizar en tiempo real. Con este monitoreo observaremos in situ la evolución de las condiciones bajo la batea al mismo tiempo que la actividad del propio mejillón y su apertura valvar, es decir, si se está alimentando y en que medida, o si por el contrario deja de hacerlo. Incluso trataremos de determinar los desprendimientos”. La tercera etapa, y de gran interés para el sector por su carácter práctico, consistiría en desarrollar modelos predictivos para pronosticar la evolución de las variables ambientales y biológicas que afecten al cultivo del mejillón y que permitirían, según el investigador del IIM-CSIC, “por un lado, y en el corto plazo, planificar la estrategia de explotación y comercial para minimizar impactos de las floraciones de algas tóxicas que dan lugar a las conocidas mareas rojas y anticiparse a su disolución; y por otro, y a largo plazo, conocer la vulnerabilidad de los ecosistemas, identificar los hábitats sensibles y planificar soluciones”. En este sentido Antonio Padín destaca la participación del Departamento de Economía de la Universidad de Santiago que, en base a toda la información obtenida junto con un análisis económico del sector y su mercado, “buscaría identificar escenarios sobre cuándo puede ser interesante comercializar o no el mejillón”.
 
Mytiga es un proyecto con una finalidad claramente práctica donde trabajarán un grupo de científicos multidisciplinar, además de la Administración y el propio sector. El equipo investigador está compuesto por científicos del Instituto de Investigaciones Marinas del CSIC, el Instituto Tecnológico del Mar (Intecmar), el Consello Regulador do Mexillón de Galicia y el Departamento de Economía de la Universidad de Santiago de Compostela. Se sumará también personal de la Universidad de Porto, Universidad de Whashington, el Departament Fisheries and Oceans de Canadá, la Universidad de Aveiro y el Instituto Español de Oceanografía (IEO).
 
XVII Foro dos  Recursos Mariños e da Acuicultura das Rías Galegas
Organizado por la Asociación Cultural do Foro dos Recursos Mariños e da Acuicultura, ForoAcui tiene como objeto actualizar el conocimiento y mostrar los avances más recientes en los ámbitos de los recursos marinos y la acuicultura así como favorecer el contacto entre centros de investigación, empresas e instituciones públicas de Galicia, España y Europa. Su decimoséptima edición tendrá lugar los días 9 y 10 de octubre de 2014 en el Hotel Isla de A Toxa en O Grove, Pontevedra, España.
 
IMPORTANTE: El período de inscripción a precios reducidos finaliza el próximo lunes, 15 de septiembre.
 
Más información:
http://www.usc.es/congresos/foroacui/foroacui/seccion/13/programa-del-foro.php