Huila, Colombia (La Nación).- “Diversificar” fue la palabra que retumbó ayer en el auditorio del Centro de Convenciones José Eustasio Rivera de Neiva, escenario del Foro Mundial de la Tilapia. Una producción piscícola diversa que incluya truchas, camarones, pangasius y otras especies de peces fue lo que recomendó para crecer en el mercado internacional Jairo Amézquita, biólogo marino colombiano, coordinador del Programa de Expansión del Uso de Soya en Acuicultura para Latinoamérica.

Amézquita aseguró que el futuro de la acuicultura en Colombia es la diversificación y no quedarse solamente con la producción de una sola especie, como lo es la tilapia, pese a que es un buen negocio, está creciendo en el mundo, tiene buenos precios, oportunidades de mercados en el exterior y un buen mercado nacional.

Dentro de esta diversificación, el biólogo marino asegura que un producto rentable es el camarón y el ejemplo más real de estos casos lo vive actualmente Ecuador, país que es el tercer productor mundial.

“Nosotros llegamos a producir en Colombia unas 12.000 toneladas de camarón o algo más, sin embargo, situaciones sanitarias y de reevaluación de nuestra moneda impidieron que el negocio se mantuviera, hoy en día es un negocio muy próspero en precios internacionales, pero estamos teniendo problemas en Colombia por la reevaluación, el exportador está siendo afectado por esta situación, porque nuestra moneda cada vez vale menos, entonces si nuestros productores pudieran pagar afuera con los dólares que están exportando todo, no habría problema, pero tienen que pagar una parte acá y eso los afecta. Hoy solamente hay una granja en el país”, indicó Amézquita.

Pangasius
Así como el camarón, Amézquita aseguró que otra especie piscícola rentable es el pangasius, descrito como una oportunidad de diversificación que se debe aprovechar de una manera responsable.

“Creo que podemos llegar con pangasius fresco al mercado americano con muy buen precio, aquí nos llega pangasius congelado y estamos comiendo más de 50.000 toneladas anualmente, porque no la producimos acá”, dijo el biólogo.

El conferencista también habló acerca la negativa en las licencias que autorizan a los piscicultores del Huila y del resto del país para la explotación de esta especie asiática, tras varios años de investigación.

“Sabemos que hay un proceso de regulación y tenemos que sentarnos con el Estado y los productores para acordar cómo va a ser la introducción de la especie en el país y cómo van a ser los permisos para producirlo, de lo contrario, vamos a tener inconvenientes como los presentados en algunas granjas donde se encontraron con unos especímenes que inclusive parece se han producido en el país. Tenemos que hacer fila y ser organizados”, explicó Amézquita.

Finalmente, el investigador dijo a LA NACIÓN que el país debe incluir y trabajar en el mercado con la trucha, producto que va a tener mejores precios en el futuro.

“El productor de trucha está muy bien, nosotros tenemos que seguir creciendo, el mercado nacional está demandando y el internacional también. A nivel mundial se reduce la oferta de trucha, pero a nivel latinoamericano se incrementa la producción y eso es bueno, porque nos va a llevar a unos mejores precios que son excelentes para el productor; entonces en la medida de que el productor sea próspero, todos los que estamos en la cadena lo vamos a ser”, puntualizó.