Concepción, Chile.- En el taller Actualización de conocimientos en acuicultura sustentable que el Centro Interdisciplinario para la Investigación Acuícola, Incar, realizó a principios de mes para docentes de su red nacional de liceos técnicos acuícolas, una de las principales preocupaciones, surgidas de los propios profesores asistentes, es la baja sostenida que se ha presentado en estas instituciones educacionales en el área, puesto que los cursos (que hoy no pasan de 12 a 15 alumnos) han mantenido una baja desde el año 2010, en un sector que ocupa el tercer lugar en impacto económico a nivel nacional.

Renato Quiñones, director de Incar, señaló que “es un tema preocupante el desincentivo sostenido sobre la educación acuícola, a nivel de liceos técnicos, que ha llevado al cierre de varios de ellos a nivel nacional (dos en Chiloé, por ejemplo), en un momento en que nuestra economía -como lo planteara la presidenta Michelle Bachelet en Erede Bío Bío 2014- necesita diversificar su matriz productiva y, a la vez, preparar a las próximas generaciones en temas que mejoren la competitividad del país”.

El investigador agregó que “la acuicultura chilena tiene un destacado puesto a nivel internacional, sobre todo en producción de salmones y mitílidos. En este momento necesitamos una revitalización de la educación, principalmente la municipal, que es donde se alojan la mayoría de estos liceos acuícolas”.

Es por ello que Incar está desarrollando diversas acciones, entre las cuales se encuentra la postulación a proyectos Explora con liceos de este rubro y “además, buscamos constituir esta red de liceos acuícolas, que permita intercambiar experiencias y dar sinergia a la educación, y entregar herramientas de actualización e información experta sobre nuevos métodos a través de talleres -como este mismo-, que son la base del traspaso de nuestro conocimiento a las nuevas generaciones. Esto demuestra que Incar tiene, como una de sus vocaciones, el apoyo a la educación en el tema acuícola y tiene muy claro que se deben hacer esfuerzos consistentes con esta vocación” enfatizó Quiñones.

En la ocasión, Marcelo Moya, docente del Liceo Insular de Achao y participante del taller, señaló que “la baja matrícula no es un tema aislado; es decir, afecta a todos los liceos acuícolas del país, y el problema no es ajeno al mercado. El problema del virus ISA, en 2009, que implicó el cierre de varias empresas, creó una ola de despidos que afectó la percepción de campo laboral para los jóvenes, potenciales alumnos, y luego el proceso de recuperación de la industria salmonera, que en la mente del alumno que opta por un liceo técnico acuícola es el objetivo más atractivo, comenzó a trasladar sus centros de cultivos hacia más al Sur”.

Por su parte, Michael Arias, jefe de la especialidad Acuícola en el Liceo C 90 de Tirúa, planteó que “cambiar el chip mental sobre el concepto de la acuicultura ha sido muy difícil en Tirúa, pues, además de relacionarlo con la idea de contaminación e industria, los jóvenes cada vez son más escasos en las zonas costeras, pues no ven oportunidades en esta área y han emigrado. Por ello, debemos hacer las especializaciones más atractivas y más acordes a las oportunidades propias de la localidad en la que se instala el Liceo, en nuestro caso, piscicultura rural sostenible”.

En ese sentido, destacó los avances en sustentabilidad que han logrado, por ejemplo, con el Proyecto de Acuiponía Sustentable con Incar.

En este taller participaron los Liceos de Puerto Cisnes, Achao, Tirúa, Lebu, Llico y Pencopolitano, y tuvo por objetivo el mejoramiento y entrega de herramientas, información de punta y conversación para compartir experiencias de esta red nacional de liceos Acuícolas de Incar.

En estos dos días se trataron temas especializados sobre acuicultura sustentable dictados por diferentes expertos de cada área, que van desde la economía hasta la genómica, pasando por sistemas de recirculación, patologías asociadas a los productos acuícolas y actualización curricular, y se trabajó de forma práctica en Laboratorios con tecnología de punta, todo para la mejora e impacto positivo en la educación acuícola nacional.

La iniciativa, que implica la invitación a los profesores que imparten carreras acuícolas en los liceos técnicos de la red, espera replicarse cada año, siempre con miras a reforzar el interés en la acuicultura en la educación técnica y superior.