España.- El Vicepresidente Ejecutivo de Compras del Grupo BioMar, Niels Alsted, se centró en la búsqueda de fuentes alternativas de EPA y DHA durante su presentación en la mesa redonda que tuvo lugar en la Aquaculture Europe celebrada en San Sebastián.

El reciente salto en el precio de las materias primas marinas pone de manifiesto una vez más la necesidad de encontrar fuentes alternativas de los ácidos grasos EPA y DHA en los piensos para peces, dijo Niels Alsted. Señaló cuatro de las posibles fuentes de EPA y DHA, pero también subrayó que en la actualidad, ninguna de estas fuentes está disponible en cantidades suficientes para marcar realmente una diferencia en el mercado.

Como una de las opciones, Niels Alsted mencionó una mejor utilización de los subproductos de la industria pesquera, y la implementación de procesos de producción más eficientes para la harina y el aceite de pescado. "Esto podría incrementar tanto la disponibilidad como la calidad de los ingredientes de origen marino usados en los piensos", dijo, pero también subrayó que esto por sí solo no es suficiente para cubrir la creciente demanda de estos ingredientes.

Según Niels Alsted, una de las soluciones tecnológicas más prometedoras a corto plazo es el uso de técnicas de fermentación donde los microorganismos heterótrofos producen EPA y DHA a base de azúcar. Sin embargo, aunque esto es técnicamente posible, se estima que el precio seguirá siendo significativamente más alto que los actuales precios del aceite de pescado.

Como el EPA y el DHA, que hoy se obtienen a partir del aceite de pescado, se originan a partir de algas, la producción industrial de estas algas, junto con el beneficio adicional del consumo de CO₂ por parte de las mismas, puede parecer lógica y atractiva. "La posibilidad de extraer EPA y DHA directamente a partir de algas producidas sólo con agua, CO₂ y la luz del sol es de hecho una solución muy atractiva desde un punto de vista medioambiental; por desgracia, hasta el momento esto ha demostrado ser demasiado costoso y difícil de escalar", dijo Niels Alsted. Explicó que existe la necesidad de producir cientos de miles de toneladas con el fin de crear una diferencia real y así cubrir las necesidades crecientes de EPA y DHA para el consumo humano y la acuicultura a nivel mundial, volumen que actualmente está muy lejos de alcanzarse.

Como última de las cuatro alternativas, Niels Alsted mencionó la inclusión del gen de algas productoras de EPA y DHA en plantas como la colza, la soja o la camelina como la solución más rentable y fácilmente escalable. Niels Alsted fue muy consciente de lo polémica que resulta para algunos usar un gen de algas en las plantas, pero también subrayó las grandes diferencias regionales en cuanto a la aceptación y percepción de los organismos modificados genéticamente: "Aunque hay resistencia en algunos países europeos contra el uso de los cultivos modificados genéticamente como ingredientes de los piensos para la acuicultura, el uso de organismos modificados genéticamente, como la soja en los piensos para acuicultura ya es estándar en Asia y América - y también en la producción de piensos para animales terrestres en Europa - así que, esta última alternativa probablemente dentro de 5-7 años se convertirá en una de las maneras de producir más de los ácidos grasos saludables - si no en Europa, por lo menos fuera de Europa", concluyó.

Más de 1.300 personas de la industria acuícola, instituciones de investigación públicas y privadas, y universidades asistieron la Aquaculture Europe, que tuvo lugar del 14 al 17 de octubre del 2014.