Coquimbo, Chile.- En una experiencia pionera, una comunidad de pescadores en Perú importará semillas de erizo desde Chile, a fin de llevar adelante por primera vez una estrategia de repoblamiento de este recurso en la costa sur de ese país.

La iniciativa, de 36 meses de duración, se enmarca en un proyecto impulsado por el Ministerio de la Producción peruano, con el apoyo de la ONG Istituto per la Cooperazione Universitaria y la asesoría de la Universidad Católica del Norte. Esta última, a través de su Departamento de Acuicultura, perteneciente a la Facultad de Ciencias del Mar, otorgará la asistencia técnica en investigación y transferencia tecnológica destinada a la repoblación de recursos hidrobiológicos.

En ese contexto, durante las últimas dos semanas han visitado Coquimbo sucesivos grupos de pescadores artesanales, a fin de participar en capacitaciones que incluyen talleres en las instalaciones del Campus Guayacán como también visitas a terreno, para conocer las experiencias de sus pares locales en Guayacán y Tongoy.

La UCN proveerá 600.000 semillas de erizos, en sucesivas entregas, la primera de ella programada para fines de noviembre o comienzos de diciembre, cuando serán trasladados de modo preliminar 40.000 juveniles, a fin de probar los procedimientos más adecuados que aseguren la mayor supervivencia del recurso hasta su destino final, en el puerto de Atico, Arequipa, elegido para esta prueba piloto.

El aporte de la casa de estudios, a través de su Departamento de Acuicultura, comprende asimismo la siembra de semillas, considerando el transporte de éstas (con sus correspondientes permisos) desde Coquimbo hasta el centro de acondicionamiento situado en el puerto de Morro Sama, a 68 kilómetros de Tacna. Una vez aclimatadas, serán llevadas a los sectores de siembra ya seleccionados. En el intertanto, los profesionales de la UCN también entregarán capacitación y transferencia tecnológica en la producción de semillas y su siembra en ambiente naturales a pescadores, técnicos y profesionales relacionados con este proyecto.

Erizos y algas
A cargo del proyecto está el profesor del Departamento de Acuicultura de la UCN, Luis Pereira, quien indica que el primer traslado servirá para revisar y poner a punto los procedimientos que requerirán los mayores volúmenes. A pesar de lo extenso del trayecto que deberán recorrer los erizos, el académico confía en que arribarán en buenas condiciones a Morro Sama, donde pasarán una cuarentena en un centro donde ya se efectúan cultivos de lenguado y abalones, por lo que presenta condiciones adecuadas y similares a las del Laboratorio Central de Cultivos del Campus Guayacán.

Simone Pisu, representante de la ONG ICU, explica que, en el caso de Perú, la ayuda de su organización está enfocada en la actividad pesquera, el fortalecimiento de capacidades técnicas de buceo y de desarrollo de la acuicultura, junto a proyectos productivos. La colaboración se ha canalizado desde hace 4 años a través del Ministerio de la Produccion y considera además proyectos también en la sierra, en tema de agricultura, cultivo de quínoa y café.

La meta en este caso, señala, es lograr el fortalecimiento integral de la cadena productiva del sector pesquero artesanal y de la acuicultura. Y precisa que la acción se concentra en la zona sur de Perú, con 4 regiones involucradas y alrededor de 50 comunidades pesqueras atendidas. La capacitación apunta a establecer puntos piloto de áreas de repoblamiento, y las técnicas se enfocan en dos recursos: erizos y algas.

Para Pisu es muy importante la colaboración con la UCN, calificándola como “un centro de excelencia en tema acuícola”. Asimismo, destacó que a fines de 2014 o inicios de 2015, por primera vez una comunidad de pescadores en Perú estará llevando adelante una experiencia de repoblamiento de erizo rojo. “Conlleva ser pioneros y contar con la estructura de la UCN es un aporte fundamental para el éxito del proyecto”.

Praderas agotadas
José Carlos Zapata rojas, pescador artesanal del puerto de Ilo y estudiante de ingeniería pesquera en la Universidad Nacional de Moquegua, valora esta iniciativa como una oportunidad para desarrollar acuicultura y establecer planes de manejo en macroalgas, a fin de no agotar las praderas naturales de este recurso, altamente demandado por China para su posterior uso cosmético y farmacéutico.

Como ex alumno de los tradicionales cursos internacionales en el área acuícola, organizados por la UCN con el apoyo de AGCI y JICA, Lorenzo Mina Valdivia, funcionario de la Dirección de Acuicultura del Ministerio de la Producción, valora esta instancia de colaboración con la Católica del Norte y confía en que el proyecto fortalezca a las comunidades pesqueras, para que desarrollen actividades productivas, pero sobre todo, advierte, “que tengan más cuidado con la extracción de macroalgas”. La interacción con colegas de la Subpesca en Coquimbo le permitió encontrar elementos comunes dentro de la problemática de las macroalgas, “lo que está pasando acá en Chile es exactamente lo que pasa en Perú, muchos pescadores están extrayendo macroalgas de las praderas y están ocasionando complicaciones en estos ecosistemas, porque la macroalga no está sola, sino acompañada de una serie de organismos”. Dentro de la problemática común, agrega, tenemos a China de por medio, que es el gran importador de macroalga, con el agravante, añade, más del 90% de las extracciones de este recurso en Perú van al mercado asiático.