Colombia (La Nación).- Un primer avance presenta el proyecto de traslado de jaulones de la Represa de Betania a estanques en tierra. Así lo informó el presidente de la Asociación de Piscicultores del Huila (Asopishuila) Efrén Tovar Martínez, quien aseguró que la sociedad, conformada por 56 productores, tuvo su primera reunión en el Ministerio de Agricultura donde se vio con buenos ojos la construcción de estanques definitivos en tierra, iniciativa que demandará una inversión cercana a los $30 mil millones. Tres piscicultores huilenses tiene experiencias exitosas en este tema.

 

Tovar Martínez en diálogo con LA NACIÓN relató que de la reunión desarrollada en Bogotá quedó como tarea adelantar el proceso de otorgamiento de las licencias de concesión del agua con la Corporación Autónoma del Alto Magdalena, Cam y las empresas que se vayan a salir a tierra.

“Tan pronto se hagan esa reunión y se tenga claro si hay disponibilidad de fuentes hídricas, una nueva conversación ya con la presencia de los ministros de Agricultura, Minas y Energía, así como de Comercio Exterior se dará nuevamente”, aseguró el dirigente, quien espera que a mediados del 2015 los 37 productores de tilapia, que manifestaron querer pertenecer al proyecto, se encuentren ya instalados.

Traslado de jaulones
El proyecto de traslado de jaulones de la Represa de Betania a estanques de tierra implica una inversión cercana a los $900 millones por piscicultor (de 37 interesados) y está diseñado para descongestionar el embalse debido a que ha llegado a su tope máximo de producción.

La propuesta de Asopishuila  al trasladar sus cultivos de Tilapia de la represa a unos lagos, adecuando unas fincas, tiene como condición, la que le fue planteada al Gobierno Nacional y este aceptó, es que se les preste el dinero para adquirir esas tierras que son costosas.

“La idea es que nos retiremos con todo, la persona que tenga 10 jaulones en la represa pide que le presten 900 millones de pesos y con eso compra la tierra necesaria y establece 10 hectáreas de espejo de agua”, explicó el presidente de la Asociación.

Se ha calculado que para sacar un jaulón (unidad de medida que se tiene en la represa) se van alrededor de 95 a 110 millones de pesos. Ese es el valor comprando la tierra, adecuándola e iniciando el cultivo. Cada jaulón está en una capacidad de producir entre 12 y 15 toneladas por cosecha.

“Aspiramos que en el mes de enero podamos reunirnos y acordar eso y empezar los tramites, para realizar los desembolsos a los piscicultores que estemos en condiciones de salirnos de la represa”, aseguró  Tovar Martínez.

Beneficios
Además del crédito, los piscicultores vienen pidiendo otros beneficios, entre estos un incentivo ICR, tasas de interés por debajo de las comerciales y si es factible la condonación de una parte de la deuda cuando se demuestre que se cumplió el propósito, “es decir cuando un productor se compromete a sacar 15 jaulones de la represa o 10 y efectivamente lo hace, entonces el estado le debe entregar un incentivo de desarrollo a la persona que ha cumplido con las metas”.

Igualmente y siendo consecuente con lo prometido por el Ministro de Agricultura, Aurelio Irragorri Valencia, intención que fue nuevamente confirmada en una entrevista dada a LA NACIÓN en el Congreso Nacional de Cafeteros, los pequeños piscicultores recibirán un incentivo que hace parte del programa de extensión, beneficio que aún no ha sido aclarado.

“Lo único que está claro es la intención del gobierno de apoyar la piscicultura y hacer causa común entre la Gobernación del Huila y la Aunap, que es un elemento bien importante porque ellos tienen que controlar el tema ambiental”, anotó el piscicultor.

Experiencias exitosas
En la finca Villa Mayufe, ubicada entre los municipios de Campoalegre y Hobo, William Bautista demuestra que en el Huila existen alternativas exitosas para trasladar o reubicar parte de la piscicultura de la represa de Betania, afectada por estar llegando a sus niveles máximos de producción.

En 15 estanques de tres metros de profundidad distribuidos en 50 hectáreas el productor tiene un millón de peces, seis animales por metro cuadrado y envía especies listas para consumir al Valle, Cauca, Eje Cafetero, Medellín, Bogotá y a la Costa, en ciudades como Barranquilla, Santa Marta y Cartagena.

Como el empresario, en el departamento han habido tres piscicultores más que han tenido el valor de hacer la prueba con sus propios recursos y estos son los casos de Efraín Botero y los hermanos Henry y Robinson Lizcano, demostrando que la piscicultura en tierra es posible.