Roma, Italia.- La pesca continental ha ganado visibilidad. Los peces de agua dulce proveen alimento, recreación y poder económico en todo el mundo. Más de 60 millones de personas, en las naciones de bajos ingresos, dependen de la pesca continental para su sustento.

Fortalecer el desarrollo de la pesca continental ha reunido a la Michigan State University (MSU) y FAO. Esta semana ambas organizaciones reunieron a 212 personas de 45 países en The Global Conference on Inland Fisheries, para discutir las formas de hacer competitiva a la actividad.

“Los peces siempre han sido representantes de como los humanos están con su ambiente” dijo Bill Taylor, profesor en Global Fisheries Systemas en el Center for Systems Integration and Sustainability (CSIS) de la MSU. “Es hora de hacer algo y hablar para que el pescado sea valorado junto con la energía, comercio, agricultura y otros competidores por el agua”.

Este es un tema que resuena a nivel nacional e internacional. En todo el territorio continental de EEUU, más de una cuarta parte de sus miles de arroyos son considerados en alto riesgo por el desarrollo urbano, agricultura, pastoreo del ganado, contaminación y las represas.

La pesca continental y los lagos y arroyos de agua dulce que la sustentan, por su parte, soportan a muchas economías locales en Michigan y en otros lugares a través de la agricultura, turismo, industria y generación de energía.

“Los pobre, hambrientos y marginados del mundo, a menudo las personas más dependientes de la pesca continental, son las mismas personas cuyas voces necesitan ser escuchadas y representadas por nosotros los que tomamos decisiones que los afectan” dijo la presidenta de MSU, Lou Anna K. Simon, quien brindó la conferencia inaugural del evento. “La pesca continental ha estado bastante tranquila, pero es un componente importante en la seguridad alimentaria y economía en todo el mundo. Las voces de los más dependientes de estos recursos frecuentemente están en riesgo de ser apagadas por intereses de los poderosos”.

Durante la conferencia, Simon y Arni Mathieson, director-general adjunto del Departamento de Pesca y Acuicultura de FAO, firmaron un memorando de entendimiento, formalizando la vía para que MSU puede continuar llegando a los rincones del mundo para ayudar a coordinar y colaborar en los temas de la pesca continental.