Rio Branco, Brasil.- El Ministro Helder Barbalho, de Pesca y Acuicultura, acompañado del Gobernador de Acre, Tião Viana, visitó ayer el Complexo Industrial do Peixe – a Peixes da Amazônia S/A.  El complejo, instalado en un área de 63 hectáreas y que se encuentra a aproximadamente 27 kilómetros de la capital Rio Branco, incluye una moderna central de producción de alevinos, la primera fabrica de ración brasileña especializada en peces carnívoros y un frigorífico con una capacidad para procesar 70 toneladas de pescado por día.

Para el ministro Barbalho, el proyecto de Acre se volvió en una referencia no sólo para la Amazonía sino para todo el Brasil. “Este proyecto por su diversidad y grandeza, merece ser una referencia para otros Estados del Brasil”. Barbalho destacó que el proyecto muestra que la piscicultura es una actividad económica fundamental para la región Amazónica, porque genera proteína animal de excelente calidad, garantiza el trabajo a millares de personas y no compromete el medio ambiente.

Con una inversión del orden de R$80 millones (US$30.7 millones), el Complexo Industrial do Peixe es el resultado de un convenio entre el gobierno de Acre, fondos de inversión, grandes productores y aproximadamente 3500 pequeños productores familiares, reunidos en asociaciones y colonias de acuicultores.

Según Jaime Brum, consultor del proyecto y uno de los inversores, Acre cuenta con un espejo de agua destinado para la acuicultura del orden de las 2500 hectáreas. El proyecto Complexo Industrial do Peixe atenderá la demanda de todo este espacio de producción, tendrá como base la producción de más de 5000 estanques construidos en los últimos años como parte de la estrategia de emprendimiento.

Durante la visita a la fabrica de raciones, el ministro confirmó los convenios para la implantación de un Mercado de Pescado en Rio Branco y la implantación de 2000 estanques. En conjunto, los convenios superan los R$5 millones (US$ 1.9 millones). El ministro se comprometió a continuar apoyando otras iniciativas relacionadas al proyecto, que prioriza tres especies de peces de alto valor agregado: pirarucu (paiche o arapaima), tambaqui (gamitana o cachama) y surubim (doncellas o zúngaros). La fabrica de raciones fue proyectada para producir productos de alta calidad, que permiten a los peces aprovechar prácticamente toda la ración consumida. La tecnología es ambientalmente correcta, debido a que la conversión será completa y no habrá residuos en el medio ambiente.

En términos de mercado, el proyecto atenderá a Acre y otros Estados, pero también esta prevista la exportación de pescado para los países vecinos del Pacífico. En el caso de Acre, parte de la producción será destinada a la alimentación escolar.