EEUU.- La Global Aquaculture Alliance (GAA) ha tomando en serio las acusaciones del uso de antibióticos prohibidos en el cultivo de camarón, y el programa de certificación Best Aquaculture Practices (BAP) proveen un mecanismo para el seguimiento de las infracciones alegadas.

El uso de antibióticos están descrito con detalle en los estándares para granjas de peces y crustáceos, y en los estándares de las plantas de procesamiento de alimentos de origen acuático.

En los estándares para granjas de peces y crustáceos, los antibióticos, medicamentos y otros químicos prohibidos no deben ser empleados, y las granjas deben registrar el uso de antibióticos. Cuando los antibióticos que no están prohibidos para su uso en el país productor y en el país importador, son usados con propósitos terapéuticos, se requiere la realización de pruebas para determinar la presencia de residuos de antibióticos.

En los estándares de las plantas de procesamiento de alimentos de origen acuático, se requiere que los procesadores y los laboratorios colecten muestras aleatorias de cada lote de producto terminado para determinar la presencia de residuos de antibióticos, lo cual también es parte de los requerimientos del plan HACCP.

El equipo de gestión del BAP también monitorea regularmente la lista de la Food and Drug Administration (FDA) de EEUU. Si una de las instalaciones certificadas por BAP cae en la lista de antibióticos prohibidos, se les pide que tomen medidas correctivas de inmediato.