Huila, Colombia (Diario del Huila).- Una misiva dirigida al gobernador del Huila, Carlos Mauricio Iriarte Barrios, y con copia a la presidencia de la República y a entidades ambientales del país, la Asociación de Piscicultores del Huila -Asopishuila- llama la atención sobre las medidas para mitigar el impacto en la piscicultura de Betania durante el llenado de El Quimbo que está listo para realizarse.

 

Evitar el “posible exterminio de la piscicultura en Betania” es lo que pide la Asociación de Piscicultores del Huila -Asopishuila- a las autoridades departamentales y nacionales para que actúen frente a las implicaciones del llenado de la represa El Quimbo que Emgesa ha dicho que está listo para iniciar. En una carta advierten las acciones necesarias para prevenir la mortalidad de los peces que hoy cultivan.

Siete condiciones son las que los agremiados creen que deben cumplirse para que pueda efectuarse el llenado advirtieron que éstas debieron estar previstas en la licencia ambiental otorgada a la multinacional para la construcción del proyecto hidroeléctrico. Según ellos, “se deben implementar de manera inmediata para mitigar los impactos para los piscicultores, pescadores artesanales y el ambiente, amenazados ante la indiferencia de Emgesa y las autoridades”.

El oficio tiene como destinatario al gobernador del Huila, Carlos Mauricio Iriarte Barrios, y copia para el presidente de la República, Juan Manuel Santos Calderón, el Ministerio de Ambiente, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales -ANLA-, la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena -CAM-, la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca -AUNAP-, el Instituto Colombiano Agropecuario -ICA-, la Dirección Nacional de Atención y Prevención de Desastres, procurador general de la Nación, contralor general de la Nación y a Emgesa.

Posible mortalidad de 30.000 toneladas de peces

Uno de los puntos que los piscicultores recomiendan es un plan de contingencia para la mortalidad de peces, en caso de que se produzca. La cantidad que presumen podría morir es de 30.000 toneladas, aunque 22.000 toneladas es la capacidad de carga, y solicitan que Emgesa debe cubrir los “efectos nocivos de salubridad de los seres humanos y el entorno afectado”. Para que esto no suceda,  consideran que deben instalarse aireadores en los jaulones de cultivo -proveer de energía eléctrica a la represa de Betania- cuyo valor es cercano a cuatro mil millones de pesos.

En el mismo sentido, consideran que se debe efectuar un análisis riguroso de calidad del agua antes, durante y después del llenado de El Quimbo; la remoción de palizadas y macrófitas acuáticas que puedan contaminar el líquido al generar gases de efecto invernadero (en este punto Emgesa ha  comunicado que las macrófitas serán extraídas y tienen un plan de disposición final para las mismas al igual que realizarán monitoreo constante sobre las que puedan generarse); la remoción de la mayor cantidad de material vegetal en la zona de inundación, labor que la multinacional ha realizado de manera incompleta argumentando que existen unas áreas de difícil acceso para efectuar la tala; y la aprobación por parte de la CAM de las plantas de tratamiento de aguas residuales que se verterán sobre El Quimbo.

Finalmente, insisten en que el caudal que reciba Betania durante el llenado no debe ser menor de 160 metros cúbicos de agua por segundo. Lucio Rubio, director de Emgesa en Colombia, ha explicado en declaraciones recientes que esa cifra está garantizada por la entrada del río Páez, Yaguará y el caudal ecológico que saldrá de El Quimbo (36 metros cúbicos por segundo). No obstante, según los piscicultores las aguas del Yaguará no permiten el recambio del líquido.

La multinacional, respecto a la conservación de los peces, cuenta con un plan de rescate que fue contratado con la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de Universidad Surcolombiana y en el que trabajarán un director general, un director técnico, tres profesionales, 18 tecnólogos en Acuicultura egresados de esta casa de estudios y sesenta pescadores del área de influencia del embalse, según informó el periódico universitario Suregión.com.