Vancouver, Canadá.- El Vancouver Aquarium esta dedicado a la conservación de la vida acuática. Bajo una nueva y controversial iniciativa, la institución quiere tener peces y que también se puedan comer, por medio del lanzamiento de su negocio de acuicultura comercial.

“Lo denominamos la acuicultura de la conservación” dijo John Nightingale, presidente y CEO del acuario. “Idealmente, si expandimos nuestro trabajo y este se puede pagar, absolutamente sería una gran cosa”.

Los visitantes del acuario pueden observar los rockfish y anguilas lobos nativos de British Columbia, nadando en un mundo idílico, rodeados de invertebrados de colores y plantas moviéndose lánguidamente al ritmo de las corrientes artificiales.

En un laboratorio de reproducción, existe un mundo más marcado para estas mismas especies, uno donde los científicos trabajan en la crianza del rockfish y anguilas lobo, no con fines solamente educativos, sino para consumo humano.

Las poblaciones de rockfish han sufrido de la caza furtiva, mientras que las anguilas europeas y japonesas han sido fuertemente sobreexplotadas, incluso para el mercado del sushi. Introducir en el acuario la noción del cultivo sostenible del rockfish y la anguila lobo ayudará a reducir la presión sobre las poblaciones silvestres, mientras que se generan ingresos al mismo tiempo.

“Espero que la gente tenga preguntas y este muy interesada. Pero si se puede resolver un problema de conservación y hacer que paguen por lo mismo, permitirá reducir las subvenciones del gobierno para resolver el problema” dijo el funcionario.

El acuario podría hacer la investigación y desarrollo, y podría asociarse con una empresa acuícola que podría proveer las instalaciones y llevar el producto al mercado.