Valdivia, Chile.- Tres soluciones sustentables, innovadoras y comercialmente escalables vinculadas a los ámbitos acuícola y pesquero fueron las ganadoras de la primera versión del concurso Austral Aqua Challenge, organizado por Austral Incuba, incubadora de negocios de la Universidad Austral (UACh), cofinanciada por Corfo.

Se trata de “Barrera ecológica antiincrustante” de INNO-SEA, “Kit de detección rápida de stress en salmones”, de proyecto miRaqua, y una tercera iniciativa que por temas de responsabilidad empresarial ha solicitado confidencialidad.

El primero de estos proyectos, según explica el gerente técnico de INNO-SEA, Rodrigo Capo, consiste en una barrera física y permanente en contra del fouling (incrustaciones de seres vivos, marinos en este caso) principalmente duro. Esto se logra mediante la incorporación de microfibras en las superficies a tratar, las que las hacen poco amigables para la colonización de las larvas y provocando su desprendimiento. “La innovación además es la aplicación, ya que, a diferencia de las barreras químicas tradicionales, funciona muy bien en superficies estáticas como plataformas y pontones, y/o de bajo movimiento, como remolcadores. La aplicación además favorece el aislamiento de las superficies disminuyendo la corrosión, detalla el ejecutivo.

Respecto a la segunda propuesta ganadora, se trata de un test diagnóstico que cuantifica en tiempo real los parámetros fisiológicos del salmón a partir de una pequeña muestra de sangre, tal como explica Eduardo Zavala, director del proyecto miRaqua. Este ingeniero en biotecnología (c), desarrolló unos marcadores moleculares que permiten saber cuál es el nivel de estrés que está sufriendo el pez y sus posibles causas. En base a esta información se le indica al productor qué tipo de mejoras podría realizar en el manejo, alimentación o condiciones de cultivo.

“La innovación va por dos lados: primero, es un test sanguíneo muy específico para lo que fue diseñado. Por otro lado, los marcadores moleculares que utilizamos pertenecen a un área muy poco desarrollada en salmónidos, por lo que este test es pionero. Además,  molecularmente presentan varias características de estructura y funcionalidad que los convierten en un candidato perfecto para diagnosticar estrés u otra condición fisiológica de interés para los productores”, sostiene Zavala. 

Valoran apoyo especializado

Los emprendedores de ambos proyectos destacan la apuesta de Austral Incuba por este tipo de convocatorias y por apoyar iniciativas que agregan valor desde la innovación, con alta exigencia técnica.

“Es súper motivante que existan este tipo de concursos. La idea de competir en cosas novedosas, ya sean productos, aplicaciones o modelos, despierta una motivación adicional. Para nosotros es importante el haber sido parte de los ganadores de este concurso ya que nos abre las puertas no sólo de financiamiento, sino de personas y organizaciones idóneas con las cuales apoyar nuestros desarrollos y proyectos”, comenta Rodrigo Capo.

En tanto, Eduardo Zavala valoró el papel de Austral Incuba como única incubadora del país con énfasis en proyectos biotecnológicos, “lo que le da al Aqua Challenge un respaldo de tener atrás un equipo que entiende y está familiarizado de los riesgos y los potenciales tecnológicos que implican los proyectos de biotecnología, además, al ser un concurso enfocado al mundo aqua, le hace mucho sentido a la propuesta de innovar en este mundo que es tan importante para nuestra economía”.

“Como emprendedor me siento contento de ser parte de esta comunidad que respira emprendimiento y que se la juega por entender y ayudar al emprendedor a veces en situaciones que no tienen nada que ver con la parte técnica de tu proyecto. Eso te da aún más ganas de seguir adelante. Además, el concurso entrega herramientas que la mayoría entiende o ha visto en algún momento de su camino de emprender, pero dándole un toque más humano y de debate hace que los conceptos hagan más sentido y que los puedas aplicar de mejor forma”, agrega.

Fuente: Austral Incuba