Coquimbo, Chile.- Con diversos proyectos enfocados a desarrollar o potenciar estrategias de acuicultura sustentable regresaron a sus respectivos países los becarios participantes en el curso internacional efectuado durante todo octubre por la Universidad Católica del Norte.

Como es tradicional, la actividad fue patrocinada por las agencias de cooperación internacional de Chile, AGCID, y de Japón, JICA, dando así continuidad a una alianza de casi tres décadas, que ha permitido capacitar a más de 450 profesionales de más de 16 países.

En este caso, el curso puso fin a un ciclo de tres años, dedicado al fomento de la acuicultura sustentable. Los respectivos contenidos fueron, en 2015, aspectos de ingeniería asociada a selección de equipamiento, diseño y dimensionamiento de instalaciones y aplicación de tecnologías de vanguardia; contenidos de cultivo de peces marinos pelágicos y bentónicos de interés comercial (2014); y de moluscos y equinodermos de interés comercial (2013).

La ceremonia de cierre se efectuó el viernes (30/10) en el Campus Guayacán y fue encabezada por el Decano de Ciencias del Mar de la UCN, Alfonso Silva; el Subrepresentante de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón, Takashi Ito; y el Coordinador de Bebas de Cooperación Sur-Sur de AGCID, Rodrigo Allendes Lara.

Ya de regreso en sus países de origen – Brasil, Colombia, Costa Rica, Costa Rica, Ecuador, Nicaragua, Perú y República Dominicana-, los alumnos becarios pondrán en práctica los proyectos desarrollados en el marco del curso, que apuntan desde distintos ángulos a una acuicultura sustentable. Uno de ellos consiste en la implementación, en Brasil, de un cultivo en sistema multitrófico integrado, vale decir que aprovecha como fertilizante o alimento para una especie los desechos de otra especie, unido al uso de tecnología de bioflocs, que ayuda a reducir los impactos ambientales negativos causados por las descargas de la acuicultura.

Para el Decano de la Facultad de Ciencias del Mar de la UCN, Alfonso Silva, uno de los principales logros de esta iniciativa de cooperación internacional ha sido su permanencia por casi 30 años, desarrollando transferencia tecnológica hacia los países de Latinoamérica y el Caribe. “Creemos que el impacto de este tipo de cursos es muy importante, porque no solo se limita a estos 12 becarios, sino que cada uno de ellos tiene proyectos y comunidades donde está trabajando, el impacto social y educacional de este tipo de este tipo de cursos es inimaginable”. La transferencia tecnológica, agregó Silva, es un término extremadamente complejo, que tiene que ver no solo con sistemas, sino con personas, equipos, comunidades. “La transferencia tecnológica está unida la transferencia social, a las comunidades, el impacto en los mercados”, subrayó.

En esta línea, Rodrigo Allendes, coordinador de becas de cooperación sur-sur de AGCID, destacó el interés de esa agencia en seguir participando en este tipo de iniciativa. De paso, agradeció a JICA y la UCN por llevar adelante estos cursos, y especialmente a las sucesivas generaciones de becarios, “que son quienes van a replicar conocimientos en sus países”, señaló. En ese contexto, resaltó que Chile juega desde 1991 a la fecha un rol fundamental en materia de cooperación en la región y que ahora también está expandiéndose a África.

Impacto en la región

La experiencia de capacitación desarrollada durante casi un mes en las instalaciones de la Universidad Católica del Norte en Coquimbo fue muy valorada por los becarios, que resaltaron tanto los aspectos de formación como humanos. A nombre de los alumnos, el especialista pesquero de República Dominicana, Tarsis Alcantara, agradeció la oportunidad de formación, “afianzó estrategias de trabajo en acuicultura enfocadas en los ambientes marinos, nos ayuda a ver qué hay que hacer, qué planificar y qué estrategias llevar a nuestros países”.

Además del ya citado sistema multitrófico integrado, otros proyectos se concretarán en la formación, también en Brasil, de agentes técnicos en principios de ingeniería aplicada a la acuicultura; cultivo de la almeja de agua dulce en Colombia, donde igualmente incursionarán en el diseño y adecuación de un sistema de cultivo con recirculación de agua para el erizo blanco; diseño de un sistema de cultivo de surgencia (upwelling) para la etapa productiva de precría de semillas de ostras en Costa Rica, país en el que además pondrán en marcha un sistema recirculado para tanques de tortugas marinas del Centro del Rescate y Rehabilitación de Animales Marinos, perteneciente al Parque Marino del Pacífico en Puntarenas. Los alumnos becarios de Ecuador, en tanto, regresan a su país con la tarea de diseñar y operar sistemas de cultivos de peces y moluscos, a la vez que construir jaulas flotantes para cultivos acuícolas. En Ecuador, la innovación se plasmará en el fomento de la piscicultura marina, con especies nativas en la zona marino-costeras del país. En Perú, por otra parte, los esfuerzos ahora estarán puestos en dos proyectos: uno, concretar el diseño e implementación de un sistema de recirculación de agua para la fase de reproductores chitas (Anisotremus scapularis), y dos) fortalecer la acuicultura de recursos limitados (definida por FAO como “la actividad que se realiza sobre la base del autoempleo, sea ésta practicada de forma exclusiva o complementaria, en condiciones de carencia de uno o más recursos que impiden su autosostenibilidad productiva y la cobertura de la canasta básica familiar) en áreas de repoblamiento a favor de las organizaciones sociales de pescadores artesanales.

Y los profesionales de República Dominicana se abocarán a materializar un proyecto piloto de cultivo en jaulas flotantes del pompano de la Florida (Trachinotus carolinus), pez marino popular tanto en pesca deportiva como comercial.

Fuente: UCN