Colombia.- Los residuos de la producción, la preocupación por el cuidado del medio ambiente, comienza a adoptar soluciones desde la producción piscícola y los cultivos hidropónicos; se trata de la acuaponía, un concepto novedoso en Colombia, pero ya familiar en otras latitudes.

Básicamente, se trata de un sistema de acuicultura, en pequeña escala, cuya agua, al recircular y ser tratada con un tipo de bacterias específicas (llamadas nitrificadoras), alimenta un sistema de producción hidropónico, permitiendo que el agua recircule de forma permanente.

Así, los desechos de la acuicultura, conformado por las deyecciones de los animales y los residuos de la comida, las bacterias los descomponen en nutrientes básicos para las plantas.

El proceso es así: a través de un sistema de recirculación de aguas, los peces son alimentados en un tanque, sus desechos sólidos recogidos en otro de sedimentación o clarificador (que sirve para compostaje), mientras que los nutrientes disueltos son transformados por un tipo de bacterias (en un filtro biológico) en nitratos; estos, a su vez, pasan a fertilizar la producción hidropónica de una gran variedad de vegetales como: lechugas, tomate, cebollín, albahaca, entre otras.

La acuaponía termina siendo un sistema intensivo de producción agrícola sostenible que combina los sistemas hidropónicos y acuícolas para producir múltiples cultivos comerciales con un reducido uso de agua y fertilizantes.

Según los especialistas de la Autoridad Nacional de Pesca y Acuicultura (Aunap), la producción de cultivos acuapónicos puede reducir la lixiviación, la escorrentía y las descargas de agua residuales al medio ambiente mediante, reutilizando dichos efluentes, cargados de minerales, procedentes de los dos sistemas productivos (plantas y peces).

“Esta innovación tecnológica va a diversificar la acuicultura, porque bajo un esquema de recirculación, sumado a un sistema hidropónico con un diseño óptimo, se pueden obtener ganancias”, dijo Hermes Mojica, profesional de la Aunap.

Hasta la fecha se han cultivado con éxito más de 150 tipos diferentes de hortalizas, hierbas, flores y árboles pequeños en sistemas acuapónicos, incluyendo unidades de investigación, domésticas y comerciales, indicó un reporte de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

“Los peces pueden cultivarse en tanques circulares, con una población de hasta 40 kilos por metro cúbico, con aireación; esto se une a un sistema de sedimentación que extrae la materia que posa en el fondo de los tanques y de ahí, a un filtro biológico donde las bacterias transforman, por ejemplo, el amonio que se genera la excreción de los peces, en nitritos y nitratos que son aprovechados por las plantas”, anotó el experto.

Por otro lado, por cada 60 a 80 gramos de alimento que se suministre al cultivo de peces, puede terminar como fertilizante de un metro cuadrado de cultivo hidropónico, o entre 25 y 30 lechugas o albahacas, por ejemplo.

Los espacios que requiere este tipo de adaptación, varían entre 200 y 500 metros cuadrados, pero casi nunca supera los 1.000, si se trata de proyectos de mediana escala; la mayor inversión es en energía eléctrica porque se necesitan bombas de aireación y agua, de forma ininterrumpida, las 24 horas, siete días a la semana, los 365 días del año.

En Colombia ya funcionan los primeros proyectos piloto en las estaciones piscícolas de Repelón (Atlántico) y Gigante (Huila), a cargo de la Aunap,  la Universidad de Risaralda también tiene otra iniciativa. Igualmente, se está apoyando otras iniciativas privadas en los departamentos de Cauca y Huila.

Por último, recientemente la entidad pesquera dictó en las ciudades de Santa Rosa de Cabal, Villavicencio y Gigante una capacitación sobre el tema, que estuvo a cargo del experto mexicano José María Góngora Escamilla. Para el próximo año se tiene planeado adelantar más actividades de capacitación en acuaponía y en sistemas de biofloc para la acuicultura.

Las recomendaciones de la FAO

La FAO hizo varias recomendaciones quienes quieran poner en marcha este tipo de proyectos productivos.
- Se recomiendan tanques redondos con fondos planos o cónicos porque son más fáciles de limpiar.
- Garantizar una aireación y circulación adecuada del agua.
- Mantener la calidad del agua, con mediciones de oxígeno, temperatura, nitrógeno total y alcalinidad.
- No deben llenarse los tanques al máximo, por lo que la FAO recomienda 20 kilos de peces por cada 1.000 litros de agua.
- Evitar la sobrealimentación y eliminar los restos de alimentos no consumidos.
- Elegir las plantas de forma adecuada, alternando las de crecimiento corto con las de un periodo más largo.
Mantener el equilibrio entre las plantas y los animales

Fuente: AUNAP