Ensenada, México.- Utilizando fotografías de alta definición captadas desde drones, y modelos numéricos para análisis estadístico, un estudio del CICESE plantea corregir las estimaciones de abundancia de lobos marinos de California (Zalophus californianus) en el Golfo de California de los últimos 10 años, pues el método tradicional para censarlos al parecer ha subestimado el número total de individuos.

El método que desde mediados del siglo pasado han utilizado los especialistas en ambas costas de la península de Baja California, no ha variado mucho, según explicó el Dr. Mario Pardo Rueda, investigador por convenio de la Unidad La Paz (UPL) del CICESE. Consiste en subirse a una pequeña embarcación, acercarse a las loberas, rodearlas si es posible y contar los individuos con ayuda de binoculares desde una perspectiva de nivel de mar.

El problema con este método es que se pueden perder de vista muchos animales, sobre todo crías que suelen estar detrás de sus madres o de otros animales, o escondidas atrás de las rocas. También es difícil diferenciar a simple vista los machos juveniles de las hembras (los machos cuando son adultos desarrollan una cresta en la cabeza y alcanzan mayor talla).

Por ello, la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) sostiene que el número de lobos contados en el Golfo de California está subestimado, ya sea por discrepancias entre los métodos empleados para realizar los conteos, porque se pierden de vista individuos o porque se clasifican en categorías de edad que no corresponden.

Pero el advenimiento de nuevas tecnologías como el uso de drones y fotografías aéreas de alta definición tomadas desde estos vehículos, está cambiando esto.

El Dr. Mario Pardo ha trabajado desde hace año y medio cerca de La Paz, Baja California Sur. “La idea del proyecto es muy sencilla: se trata de una comparación de métodos para ver si uno es mejor que el otro. Pero la trascendencia es primero lo innovador que resulta esta comparación de métodos, y segundo, que nos va a ayudar mucho a entender la dinámica de la especie en el Golfo de California. Es decir, (podremos) corregir estimaciones que tenían un sesgo que no se estaba evaluando”.

Lo que estamos haciendo, agregó, es aprovechar la nueva tecnología de los drones para tomar fotografías aéreas a lo largo de todas las colonias en los islotes de Espíritu Santo (muy cerca de La Paz, al norte), y compararlas de manera paralela con los conteos que se hacen desde la embarcación.

Esto es, el dron está tomando fotos y contando al mismo tiempo que un equipo está contando desde la embarcación. Después, ya en la oficina, unos modelos relacionan un conteo con el otro a través de regresiones numéricas. Esa comparación numérica permite corregir conteos pasados que se hicieron únicamente con el método tradicional desde las embarcaciones.

“Los resultados son impresionantes. Es evidente que los muestreos bajo el método tradicional han subestimado la abundancia de la especie”, indicó Mario Pardo. Y no solamente hay una subestimación de la especie, agregó, sino que las diferentes categorías de edad se comportan de manera diferente en esa relación entre métodos.

Este trabajo es la tesis de licenciatura de Karen Adame, quien estudia biología marina en la Universidad Autónoma de Baja California Sur. Su director de tesis es Mario Pardo, y en el estudio también participa el Dr. Fernando Elorriaga Verplancken, un especialista en lobo marino del Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas (CICIMAR) del Instituto Politécnico Nacional.

Sobre la comparación entre ambos métodos, explicó que primero llega Karen con todas sus fotografías, elige las que cubren el área que está estudiando y cuenta los individuos de manera semi-automática. Esto es, identifica los animales “a ojo” y un software va contándolos automáticamente, asignando un color por cada categoría. Después, compara esos conteos con los que se hicieron al mismo tiempo desde la embarcación y de ahí se sacan los modelos matemáticos.

¿Qué tanto se diferencian los conteos por ambos métodos? “Por ejemplo, cuando el método tradicional cuenta 50 crías, el método por dron cuenta alrededor de 140. Cuando el método tradicional cuenta alrededor de 100 crías, el dron cuenta alrededor de 170. La diferencia es bastante fuerte. De hecho, las crías en ningún momento en el conteo tradicional alcanzan al conteo por dron. Nunca se parecen el uno al otro; siempre hay muchas más crías que las que cuenta el método tradicional. En algunas categorías no es tanta la diferencia. Por ejemplo, en machos o adultos se parecen mucho los conteos, excepto cuando hay muchos animales. Si por ejemplo hay 25 animales contados desde la embarcación, se cuentan más o menos los mismos 25 animales desde el dron. Pero si hay más animales, por ejemplo 50 con el método tradicional, el dron cuenta alrededor de 75 u 80. Sí hay una diferencia, pero esa diferencia depende de la categoría de edad y de la cantidad de animales que hay: entre más animales es más difícil contarlos con el método tradicional, en cambio con el dron tomas una fotografía y ya…”

Los resultados ya se presentaron en una conferencia mundial celebrada en San Francisco y están próximos a someter un artículo a una revista científica.

Y mientras se define si con los resultados obtenidos esta técnica reemplazará definitivamente al método tradicional de conteo, Mario Pardo confía en que esta comparación numérica permitirá corregir los conteos que se hicieron en la última década en el Golfo de California y, así, determinar dos cosas: cuánto ha cambiado la abundancia de esta especie en 10 años, y qué tan sesgadas están las estimaciones de abundancia del método tradicional.

Para ello, ya planea realizar un crucero a mediados de este año que replicaría a nivel regional lo que han estado haciendo en los islotes cercanos a La Paz. Sería una colaboración del CICESE, el CICIMAR y la Universidad de Querétaro, además de que serviría como tema de tesis de Karen Adame si decide ingresar al posgrado.

Para mayor información, puede comunicarse con Norma Herrera, jefe del Departamento de Comunicación. Tel: (646) 175 05 31; cel: (646) 117 16 27; Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.