Vigo, España.- El conselleiro de Economía, Empleo e Industria, Francisco Conde, apostó hoy por convertir a Vigo en una referencia mundial de la llamada biotecnología azul con un esfuerzo que, en el marco de la Estrategia de Impulso a la Biotecnología 2016-2020 de la Xunta, sume el impulso de los centros de conocimiento y el puerto vigués.

Conde participó en la jornada El desarrollo del sector Bio de Galicia, organizada por Faro de Vigo, donde apuntó los atractivos de esta rama de la biotecnología que busca avanzar a partir de los recursos del mar y la acuicultura, desarrollando productos y aplicaciones de interés industrial en campos como los sectores pesquero y conservero, pero también impulsando otros como la sanidad, la depuración, los biomateriales, la cosmética, o la agricultura. ES un campo en el que Vigo ya ha avanzado gracias a los esfuerzos de la Universidad con su iniciativa del ETEA; del puerto de Vigo, con su proyecto Blue Growth; y del Centro de Investigaciones Marinas del CSIC, recordó el conselleiro, creando “el caldo de cultivo apropiado” para conseguir esta meta.

La biotecnología azul, resaltó Conde, es sólo un ejemplo de como el sector Bio puede servir de palanca para otras partes de la economía. En este sentido, apuntó que los objetivos de la Estrategia de Impulso a la Biotecnología no se limitan a un único sector en sentido estricto, “porque uno de los grandes potenciales que tiene la biotecnología gallega es su capacidad para hacer de palanca del I+D+i de nuestros sectores estratégicos, impulsando su competitividad y garantizando que puedan seguir la vanguardia en los comprados globales”.

Se trata, defendió el conselleiro, de impulsar nuevos productos y procesos para el sector lácteo, reforzar la eficiencia en la sanidad animal y derivados, mejorar la alimentación funcional y el envejecimiento activo, desarrollar nuevas tecnologías para la medicina personalizada, mejorar la diagnosis y tratamiento #eficiente a través de la genética, e impulsar la innovación abierta en el descubrimiento de fármacos y las tecnologías facilitadoras, además de aprovechar mejor esos recursos marinos y pesqueros.

La Estrategia de Impulso a la Biotecnología 2016-2020, creada en colaboración con 66 agentes del sector, culmina la vertebración del apoyo público al sector Bio que el Gobierno gallego viene construyendo nos últimos cuatro años, sumando 200 millones de euros en inversión hasta 2020, de los que los primeros 37 millones se están ya a invertir este mismo año.

“Buscamos hacer del sector Bio en Galicia uno por el estratégico de atracción de inversiones y talento”, dijo Conde, asumiendo cómo objetivos la creación de 30 nuevas empresas biotecnológicas, creciendo un 15% sobre las cerca de 220 con las que se cuenta en la actualidad; conseguir una facturación de 300 millones de euros, creciendo un 20% sobre los cerca de 250 millones de euros que suman hoy; generar 300 nuevos empleos calificados en el sector, un 25% más de los cerca de 1.300 puestos de trabajo que existen en este momento; y conseguir un reconocimiento internacional de Galicia en el entorno biotecnológico.

Compra Pública Innovadora

Todo ese esfuerzo contribuirá a constituir en nuestra comunidad un biopolo que conecte a todos los agentes del sector y contribuya a atraer la grandes clientes de los sectores clave del negocio biotecnológico, así como a potenciar el bioemprendimiento. Para eso, la Estrategia cuenta con herramientas como una iniciativa de compra pública innovadora, que Conde resaltó como la medida estrella de toda la Estrategia. “El objetivo eres hacer algo similar a lo que hemos puesto en marcha en el campo del por el tecnológico e industrial de aviones no tripulados, e implicarnos desde lo primero momento en el proceso de creación de nuevas tecnologías. Queremos que la Xunta sea el cliente validador y lanzador de los mejores productos biotecnológicos gallegos”, señaló, permitiendo así que lleguen al comprado las tecnologías de las pymes, y también utilizándolas para mejorar las políticas públicas de la Xunta en sectores como la industria, el mar, la sanidad, o el campo.

“Queremos que uno de los motores de la locomotora gallega de la próxima década sea Bio”, dijo Conde, que defendió que este campo será la llave para “alinear nuestra fortaleza investigadora con el potencial de nuestro tejido productivo. Porque uno de los grandes campos a lo que puede contribuir la biotecnología, es a mejorar la transferencia de tecnología al comprado”, contribuyendo así a construir la bioeconomía gallega del futuro.