Bogotá, Colombia (@Aunapcolombia).- “Es un hecho innegable que la cría y cultivo de peces marinos ha sido una tendencia en los últimos años en Colombia y continuará siéndolo en el mundo entero. De hecho es el grupo de organismos que más ha crecido en el planeta”, indicó Luis Sergio Álvarez Lajonchere, experto cubano en acuicultura.

Álvarez, quien está de visita en Colombia para asesorar las labores que se realizan en la Estación de acuicultura marina de Bahía Málaga, de la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (Aunap), hizo un balance de cómo se encuentra este sector, cuáles son sus debilidades, fortalezas, potenciales y oportunidades.

Por ejemplo, el sector de la camaronicultura está inundado de productos de origen asiático, por lo que el precio de los productos ha venido descendiendo, a lo que se suma el incremento en la propagación de las enfermedades de los camarones. Esto ha ocasionado que los empresarios buscarán otras alternativas como la pesca en mar abierto y el cultivo de los peces marinos.

En el caso de Colombia, dijo el experto, los esfuerzos se han enfocado en la producción de especies como el robalo, para lo cual la Universidad del Magdalena trabaja en el desarrollo de paquetes tecnológicos.

Álvarez señaló que la acuicultura en el país está manteniendo un incremento general en la producción, emplea una buena cantidad de mano de obra, pese a tener debilidades similares a los demás países latinoamericanos, como mayor organización para el desarrollo de la acuicultura marina, trazar objetivos más concretos y disponer de mayores recursos.

“En contraparte, el área de acuicultura continental está mucho más avanzada, se han generado nuevas tecnologías en los últimos años y un equipo interdisciplinario investigativo que ya empieza a tener reconocimiento”, aclaró.

Los peces de agua dulce se están produciendo con tecnologías bien manejadas, un ejemplo es la tilapia, sin contar con la amplia variedad de especies nativas que tiene Colombia.

“No puede perderse de vista cuando se decide emprender en esta actividad, la importancia de las instalaciones y la calidad del agua son fundamentales, pues la actividad no puede desarrollarse en cualquier sitio y es necesario contar con infraestructuras óptimas para la viabilidad de la producción. El objetivo final es aumentar el rendimiento en el menor espacio posible, respetar el entorno y obtener la mejor calidad en los productos”, precisó el experto cubano, quien permanecerá hasta finales del mes de noviembre asesorando y compartiendo sus conocimientos con la comunidad científica y académica del Pacífico Colombiano.

Así las cosas, el próximo año, Colombia espera incursionar en el cultivo de camarones con la técnica de biofloc que ha demostrado buenos resultados y rendimientos por el ahorro del alimento.

La estación de Bahía Málaga, por su parte, continúa trabajando en tres frentes: alimento vivo, reproducción de mero y cultivo de pargos en amplias jaulas.

En las islas del Rosario, el Centro de Investigación, Educación y Recreación, Ceiner, ha desarrollado varios paquetes tecnológicos, entre ellos uno de los más destacados fue la reproducción de mero en cautiverio.

La Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), asegura que la acuicultura es el sector productivo alimentario con el mayor crecimiento en todo el mundo y recomienda potenciar aún más esta actividad, por su gran contribución a la seguridad alimenticia, además de ser una fuente de ingresos y empleo.

Sin embargo, como señala Álvarez, el futuro del sector deberá sustentarse en la innovación, las prácticas sostenibles y la diversificación de especies cultivadas.