Por Dioreleytte Valis
Veracruz, México (Agencia Informativa Conacyt).- La pesca y la acuacultura son actividades productivas de importancia económica en México, por lo que el Instituto de Ciencias Marinas y Pesquerías de la Universidad Veracruzana (UV) ha desarrollado líneas de investigación enfocadas en el manejo y conservación de los recursos marinos que permitan impulsar estas actividades comerciales de forma sustentable.

En entrevista con la Agencia Informativa Conacyt, la directora del centro científico, la doctora María de Lourdes Jiménez Badillo, argumentó que Veracruz es un estado que cuenta con un litoral de 745 kilómetros de extensión y una significativa biodiversidad de especies, de las cuales se obtienen los recursos pesqueros para alimentación de la población; sin embargo, estos no se aprovechan adecuadamente por la falta de conocimiento, lo que ha detonado la sobreexplotación de unos cuantos.

De acuerdo con la doctora en ciencias marinas con especialidad en oceanografía biológica y pesquera, desde que el instituto abrió sus puertas en el 2000, se identificó que Veracruz no contaba con información científica que sustentara la actividad pesquera, por lo que se desarrolló la línea de investigación pesquerías y acuacultura, la cual evalúa los componentes del sistema pesquero, así como los procesos de captura, procesamiento y comercialización, para posteriormente generar parámetros e indicadores para su óptima explotación.

“Hay un enorme sector que se dedica al cultivo de peces pero a nivel rural, sin ningún respaldo de estudios previos, básicamente el conocimiento es empírico. Por otro lado, Veracruz es el principal productor de tilapia, uno de los peces que más se consume a nivel nacional, habiendo una sobreexplotación de dicho organismo, lo que nos lleva a la premura y necesidad de generar investigación que permita la producción de otras especies”.

Aunado a esto, se determinó el estudio de los hábitats de la zona costera (estuarios, lagunas, arrecifes, ríos, manglares) y su interacción con métodos de extracción y cultivo de los recursos marinos, a través de la línea de manejo y conservación, la cual utiliza la información generada en el ámbito biológico, ecológico, económico y social para realizar propuestas de conservación y aprovechamiento sustentable de los recursos pesqueros, promoviendo también el análisis de series de tiempo, relacionando parámetros bioecológicos con medidas oceanográficas y climáticas, que permitan hacer predicciones, con las que se espera obtener un sustento para la toma de decisiones en materia de administración y manejo de recursos naturales.

“Si bien la actividad pesquera es extracción y aprovechamiento, esta no se puede llevar a cabo sin pensar en la sustentabilidad, para ello se requiere hacer las acciones necesarias en el área de aplicación de las técnicas”.

La directora del Instituto de Ciencias Marinas y Pesquerías aseguró que ambas líneas de investigación tienen la misión de encontrar un equilibrio entre la explotación y la conservación. Recalcó también la importancia de generar información biológica, ecológica, social y económica, que impulse la actividad pesquera, además de crear un vínculo entre estas áreas para fortalecer la conservación en cada una de ellas. “Hay que cuidar el impacto que la pesca causa en el ambiente y el impacto que el ambiente causa en el recurso”.

Ordenamiento para las pesquerías

El Golfo de México cuenta con recursos pesqueros altamente valorados de cuya producción, que representa alrededor de 30 por ciento a nivel nacional, depende un número importante de la población dedicada a esta actividad. Las condiciones biogeográficas y climáticas que predominan en el golfo determinan que los recursos pesqueros que lo habitan estén sujetos a diversos factores, por lo que son altamente dinámicos y esto condiciona que su manejo sea muy complejo.

Ante tal biodiversidad, aunado a los beneficios sociales y económicos que conlleva, resulta de gran importancia ordenar esta actividad a través de políticas públicas que contribuyan a la conservación, gestión y explotación de los recursos. La Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca es el organismo encargado de regular o establecer las normas para la extracción de los productos marinos, a través de los Programas de Ordenamiento Pesquero, los cuales son los instrumentos que contienen medidas de manejo específicas y contemplan acciones continuas y dinámicas que coadyuvan a obtener el máximo beneficio socioeconómico, con un enfoque responsable.

Estos planes de manejo atienden y consideran aspectos biológicos, ecológicos, económicos y sociales, que intervienen en la actividad pesquera. De acuerdo con Jiménez Badillo, el manejo adecuado de estas multidisciplinas puede marcar la pauta para un aprovechamiento razonable que genere un beneficio social y ambiental. “Hemos participado en los talleres donde se elaboran estos planes de ordenamiento, en conjunto con autoridades, sector productivo y académicos, coordinados por el Instituto Nacional de la Pesca. Nosotros como organismo científico aportamos ideas, conocimiento e información a través de las investigaciones que llevamos a cabo”.

La doctora Lourdes Jiménez Badillo, en colaboración con el doctor Gabriel Meiners Mandujano y la doctora Gabriela Galindo Cortés, ha desarrollado el Proyecto Integral de Ordenamiento para las pesquerías de túnidos con palangre, camarón, lisa-lebrancha, robalo y tiburones-rayas del Golfo de México, el cual tiene como objetivo la validación de los lineamientos, estrategias, propuestas y recomendaciones de manejo de contenidos en los programas de ordenamiento, mediante una base científica.

“Trabajamos con los productores de cada grupo, en conjunto con los investigadores del instituto, logrando así un consenso preciso sobre las medidas y alternativas que se deben llevar a cabo para abordar una problemática en específico, bajo qué esquema atenderla y buscar la manera de minimizar el impacto social y ambiental”, explicó Jiménez Badillo.

De acuerdo con la doctora en ciencias marinas con especialidad en oceanografía biológica, a través de estos talleres de análisis, donde participaron el sector productivo, académico y gubernamental, se ha logrado un aprovechamiento responsable de los recursos pesqueros, así como la priorización y aprobación de las propuestas y recomendaciones para el manejo de estos.

Sistema de información geográfica

Siendo conscientes de la relevancia social y económica de la pesca ribereña en el estado de Veracruz y de la falta de información que se tiene para implementar estrategias que regulen su manejo, el cuerpo académico del Instituto de Ciencias Marinas y Pesquerías se dio a la tarea de generar un sistema de información geográfica que permitiera conocer los parámetros biológicos pesqueros básicos de las especies explotadas y los indicadores para normalizar su extracción.

Este proyecto, liderado por la doctora Lourdes Jiménez Badillo, en colaboración con el doctor Gabriel Meiners Mandujano y la doctora Gabriela Galindo Cortés, nació a partir de la falta de información multidisciplinaria de los factores ambientales, económicos y sociales que integran la actividad pesquera. “Identificamos que existe una gran cantidad de recurso científico que no está siendo utilizado, investigadores y científicos poseen tales conocimientos en archivos y documentos que no están llegando al sector que lo requiere”.

Dada esta situación, el equipo de investigadores diseñó una herramienta de información que reuniera cada una de las pesquisas científicas que se han llevado a cabo, de tal forma que al ser incorporada dentro de un sistema pudiera ser desplegada a través de mapas y gráficas, a los cuales tuviera acceso no solo la autoridad sino también el sector productor. “Básicamente contiene datos como los lugares donde se encuentran distribuidas tales especies, dónde son capturadas, cuál es el volumen que yace en cierto espacio, cuál es su valor, los puntos de venta”.

Este sistema de información geográfica de las pesquerías costeras de escama de Tamaulipas, Veracruz y Tabasco contiene datos estratégicos ambientales, biológicos, tecnológicos, económicos, culturales y sociales, cuyo objetivo está encaminado a la formulación de estrategias de aprovechamiento sustentable de las especies, el cual ha resultado comprensible para pescadores, autoridades y académicos, además de útil en la toma de decisiones para el manejo de los recursos pesqueros.