Paracas, Perú.- Los retos para el desarrollo de la acuicultura peruana son tres: innovación, seguridad y relacionamiento con las comunidades, afirmó la presidenta de la Sociedad Nacional de Pesquería (SNP), Elena Conterno, durante su participación en el panel Oportunidades para el Crecimiento, en el marco del tercer y último día de la CADE 2016, realizada en Paracas.

“Está muy claro que la mayor demanda de pescado en el futuro tendrá que venir de la acuicultura, porque desde hace 20 años los océanos nos dan 90 millones de toneladas al año y no nos pueden dar más porque se debe mantener la sostenibilidad. La demanda en productos acuícolas está en franco crecimiento y lo seguirá estando”, recalcó.

Conterno manifestó que la producción acuícola peruana se llegó a multiplicar por 10, al pasar de las 10 mil toneladas a las 100 mil toneladas en el periodo 2003 – 2013, gracias a un marco normativo promotor similar al que aún tienen las agroexportaciones. “Cuando este régimen terminó, la producción acuícola entró en el congelador, no llegó a cuidados intensivos, pero se congeló en las 100 mil toneladas anuales”, informó.

La presidenta de la SNP reveló que hoy Chile produce más de un millón de toneladas en acuicultura y Ecuador, 400 mil al año. El salmón (Chile) y los langostinos (Ecuador) son el tercer producto de exportación de ambos países, refirió. “Entonces, se trata de una actividad que puede llegar a tener una producción importante y traernos divisas y empleo”, agregó.

En ese sentido, dijo que los tres productos acuícolas peruanos con mayor volumen son la trucha, los langostinos y las conchas de abanico, los cuales se transan a nivel mundial, pero donde Perú tiene una pequeña participación en la producción global, de apenas 5%. “Si nos enfocamos en estos productos, de los cuales tenemos cierta experiencia y tecnología, tenemos un mercado que ya los conoce”, enfatizó.

LOS TRES RETOS

El primer reto para el desarrollo de la acuicultura peruana es la investigación e innovación, ya que ambos elementos se requieren en toda la cadena, desde la siembra hasta el alimento, pasando por el control de las enfermedades, manifestó Elena Conterno.

En tanto, el segundo y tercer reto son aspectos ajenos a la actividad empresarial: la seguridad -ya que estas actividades se desarrollan en zonas alejadas y con poca presencia estatal- y la relación con las comunidades, que tienen legítimos anhelos de solucionar sus problemas sociales y económicos.

La líder empresarial consideró que el Estado sí está acompañando el proceso de desarrollo de la acuicultura peruana, a través de la denominada Mesa Acuícola creada en el gobierno anterior, y se espera que el próximo año se ejecute el plan de innovación para estas actividades.

Conterno finalizó señalando que en el sector empresarial acuícola existen “héroes” que están apostando y arriesgando sus inversiones para el crecimiento del sector acuícola. “Se está avanzando, pero se requiere dar un paso agresivo, si mejoran los factores de entorno: seguridad física y seguridad jurídica, podemos avanzar más rápido y atender la creciente demanda”, concluyó.