Bogotá, Colombia (@Aunapcolombia).- Todo empezó como una afición cuando tenía ocho años de edad. Desde entonces han pasado 67 años, muchas cosas han cambiado, pero su afición por el cultivo de peces exóticos ornamentales, (es decir, no nativos de nuestro país) se mantiene intacta.

Mauricio Posada, es pionero en el cultivo de estos peces ornamentales en Colombia. Cuando nadie pensaba que esto podía ser un negocio rentable y próspero.

Él se dio a la tarea de reproducir peces en su casa de Medellín, seleccionando especies de aquí y de allá, ya que para la época una que otra finca veraniega cultivaban algunos que traían de México, como el pez espada; o las bailarinas que venían de los Estados Unidos; sin embargo, nadie lo hacía con una vocación de negocio.

“Lo más atractivo de este oficio en su época, era que esas especies no se conocían en Colombia, eran muy bonitas y mantenerlas vivas en un acuario era todo un desafío”, manifestó Posada.

En la actualidad tiene dos fincas ubicadas en el municipio de Cocorná (Antioquia) donde realiza la producción y cultivo de los peces, adicionalmente, los comercializa en dos tiendas exclusivas en la zona de El Poblado (Medellín) donde tiene en oferta más de 130 especies. Anualmente produce en cautiverio entre 300 mil y 400 mil individuos.

“Este tipo de peces ornamentales no son representativos en las exportaciones nacionales, pues casi la totalidad de la producción se distribuye entre las tiendas de mascotas del país, pero si es un mercado interesante a nivel local”, dijo Claudia Sánchez, profesional especializada de la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca, Aunap.

Según cifras de la Aunap, en el país existen unas 70 tiendas registradas que se dedican al negocio de la venta de peces y acuarios; y unas 15 granjas productoras de ornamentales exóticos, principalmente en Antioquia, Valle del Cauca y la Zona Cafetera.

Sin embargo, vale la pena aclarar que alrededor del negocio existe un alto índice de informalidad, debido a dos factores; el primero, sólo están obligados a registrarse ante la autoridad los comerciantes que tengan en sus negocios más de 1.000 litros de agua en sus acuarios.

Esto quiere decir que un aficionado que tenga este tipo de especies en su casa, o en un local pequeño no está obligado a registrar su actividad. Sin embargo, eso no lo excluye de hacer parte del mercado.

“El segundo aspecto, es que pocos son los cultivadores y comerciantes que registran su actividad, en ocasiones por desconocimiento de la normativa vigente, aunque sus márgenes de ganancia no son nada despreciables”, aseguró Sánchez.

Ana Solarte, ingeniera acuícola y propietaria de una tienda especializada en la venta de peces y accesorios en Bogotá, indicó que “la comercialización por pez deja un margen interesante de ganancia, más o menos un 50 por ciento por animal vendido y los precios oscilan entre los 4 mil pesos por unidad hasta los 30 mil pesos, aunque debe considerarse también la mortalidad que se puede llegar a presentar, a pesar de los cuidados que se le dé a los individuos”.

Por su parte, “las personas que se dedican al cultivo, sus costos de producción no son tan altos, pues la inversión que hacen por individuo es relativamente bajo con respecto a la ganancia que se obtiene, así que resulta un negocio interesante”, puntualiza Solarte.

Otro aspecto que también vale la pena resaltar es que las tiendas de mascotas, no se limitan únicamente a vender el pez, pues alrededor de este negocio, está el mercado de accesorios, como filtros, lámparas, plantas, decoración para las peceras, alimento, entre otros.

Entre las especies más demandadas se encuentran las bailarinas, goldfish, telescopios y discos.

¿Quién es el público objetivo?

Debido a la reducción de espacios, hay muchas familias que en la actualidad prefieren tener como mascota un pez, en vez de un perro o gato, por el tiempo y los cuidados que exigen estos mamíferos.

“Las personas no tienen tiempo para sacar a pasear a su mascota o dejarla encerrada todo el día, así que los acuarios son una buena opción, el pez solo exige que le proporcionen una vez al día alimento y cada mes una limpieza profunda en el acuario”, advierte Solarte.

Por otro lado, de acuerdo a algunos estudios científicos se ha comprobado que tener acuarios en casa o establecimientos comerciales reduce el estrés, por eso, son tan demandados en clínicas, centros de salud y en general en lugares donde los trabajadores manejan altos niveles de adrenalina, como los call center.

De acuerdo a la opinión de Sánchez: “las personas que no conocen mucho sobre acuariofilia, o hasta ahora empiezan en este hobby, prefieren las especies ornamentales exóticas que las nativas, por el cuidado que las segundas exigen, pues las primeras son más resistentes que una arawana o una raya, y además los costos de estas últimas son más elevados”.