Indiana, EEUU.- El estudiantes Zach Nickerson, de la Indiana State University, paso su verano en la bahía Chesapeake como estas criaturas ayudan a limpiar los contaminantes en el agua antes de que lleguen a nuestros platos.

“Las ostras son buenas como alimento, y los arrecifes que ellas crean son buenas para la biodiversidad, pero la calidad de agua nunca fue realmente estudiada” dijo Nickerson.

Nickerson estuvo investigando como las ostras proveen un microambiente que puede sostener la desnitrificaión en el Research Experience for Undergraduates del Center for Environmental Science de la University of Maryland. El experimento incluyó ubicar piezas de ostras y conchas en cámaras de incubación y medir la desnitrificación.

“Mi laboratorio y el de nuestros colegas han sido muy afortunados al tener los recursos para escalar el fenómeno a gran y pequeña escala en los arrecifes de ostras. La contribución de Zach es la primera para identificar claramente a las ostras como hábitat para organismos que asimilan nitrógeno en na forma que no lo hacen las algas” dijo el Dr. Jeff Cornwell, asesor de Nickerson. “Sus resultados superaron mis expectativas, y nosotros queremos publicar estos resultados; estos son absolutamente nuevos hallazgos y alterarán la percepción de como las ostras mejoran la calidad del agua”.

La bahía Chesapeake es una ubicación ideal, debido a que las ostras están disminuyendo por la sobrepesca, enfermedad y destrucción del hábitat. Un esfuerzo de varias agencias ayudará a limpiar la bahía mediante la restauración de los arrecifes de las ostras nativas.