Anchorage, EEUU.- El cultivo de ostras viene creciendo en Alaska, pero, irónicamente, las ostras no crecen naturalmente en las aguas. Las temperaturas bajas hacen imposible que las ostras se reproduzcan de forma natural.

Por años, los productores de ostras de Alaska ordenaron su semilla de estados como Oregon y Washington. La semilla es colocada en las granjas ubicadas en bahía Kachemak y Prince William Sound, donde crecían lentamente hasta convertirse en ostras maduras. Pero hace algunos años, la muerte de la semilla afectó a la industria.

En el año 2012, la Kachemak Shellfish Mariculture Association (KSM) construyó un hatchery de ostras donde los miembros obtienen la semilla. El desafío fue que las larvas se adhieran a la concha de ostras usados como sustratos, y el lento inicio del crecimiento. Muchas personas piensan que aun no están listos y que ellos aun necesitan importar la semilla de las ostras.

“Ellos no creen que tengamos el pH correcto” dijo Suzanne Torian empleada de KSMA. “Ha sido cuestionado si nosotros podemos producir las ostras”.

Torian cultiva su propia semilla en el hatchery, donde las ostras son alimentadas con una dieta de microalgas. Después de alcanzar cierto tamaño, la semilla será transferida a un criadero, una plataforma flotante en Halibut Cove donde crecerán por unos meses antes de alcanzar la talla adecuada para venderlos a los productores de Alaska. Después de esto, la ostra requerirá hasta tres años para alcanzar su talla comercial.

Este verano, el grupo cultivó 6 millones de semillas para los productores de Alaska.