Ecuador.- En la Comuna Palmar de la provincia de Santa Elena, el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (MAGAP), desarrolla el cultivo marino de ostra del Pacífico (Crassostrea gigas). El propósito es fomentar nuevas alternativas de producción como fuentes de trabajo para el pescador artesanal.

Los cultivos acuícolas marinos son impulsados por el Viceministerio de Acuacultura y Pesca, como parte del proyecto “Maricultura y piscicultura para el fomento acuícola en el Ecuador”, en las provincias de Manabí  y Santa Elena.

Esta cartera de Estado provee a las comunas participantes, de asistencia técnica en la construcción, instalación y manejo de los sistemas de cultivos suspendidos en el mar, a 0,8 millas náuticas de la costa aproximadamente.

Por su parte, los comuneros beneficiarios, proveen de la mano de obra, facilitan el área de bodegaje y las embarcaciones con motor, para realizar, semanalmente, el manejo y mantenimiento del cultivo.

En la Comuna Palmar, actualmente están sembradas 5 líneas con 200 mil unidades de semilla de ostras, de las cuales se han cosechado 3,421 unidades. Estás, son comercializadas entre USD $0,35 y 0.50,  cada una.

Durante una inspección al cultivo, Roberto Jiménez, técnico de la Dirección de Políticas y Ordenamiento Acuícola de la Subsecretaría de Acuacultura, explicó que “las características oceanográficas de nuestras costas, permiten realizar cosechas de ostras a partir de los 8 meses,  en comparación con otros países como Chile y Australia, que lo realizan pasado los 12 meses”.

La fundación Neo Juventud de la Cooperativa Horizontes de Palmar, integrada por los hijos de los pescadores artesanales de la localidad, participa activamente desde el 2013 en este proyecto, que se ha convertido en una alternativa de ingresos para su comunidad.

Marcelo González, presidente de la Fundación Neo Juventud, dijo: “el trabajo lo dividimos entre los 17 jóvenes que conformamos esta fundación,  las mujeres realizan la contabilidad y notas de pedidos; mientras que los hombres, la limpieza y empacado del producto”.

Diego Franco,  integrante de la Comuna Palmar, hizo un llamado a los demás pescadores artesanales para que se involucren en este cultivo, por ser una alternativa de nuevos ingresos.