EEUU.- Laceraciones en las conchas de las langostas. Poblaciones enteras de ostras mueren en menos de 24 horas. Estos son algunos de los resultados de las enfermedades bacterianas. Aunque las bacterias pueden ser la causa, también entre ellas se encuentran una solución potencial. ¿Puede algo tan simple como un probiótico, las bacterias buenas, como las encontradas en el yogur, ayudar a prevenir, tratar o incluso curar estas enfermedades?

David Rowley, un profesor asociado de ciencias biomédicas y ciencias farmacéuticas, y Kathleen Castro, una científico pesquera y especialista en la ecología de la langosta, en la University of Rhode Island, piensan que si.

Rowley y su equipo de científicos experimentaron con larvas de ostras y tratamientos probióticos para prevenir los brotes de enfermedades. La bacteria, Vibrio tubiashii, se asienta en los cilios de las ostras. Ellos se unen a los cilios, evitando que las ostras las mueva o se alimenten. “Esto pasa muy rápido” dijo Rowley.

“Una vez que el administrador del hatchery reconoce que hay un problema, es demasiado tarde para hacer algo” destacó Rowley, debido a que ni los antibióticos ni las vacunas pueden trabajar lo suficientemente rápido para tratar un brote una vez que se produce.

La solución esta en la prevención

Hay una variedad de opciones como el tratamiento químico del agua o el uso de luz ultravioleta, o tratamientos térmicos, en adición a la filtración. “Y después de todo esto, usted aun podría tener un brote de patógenos” manifestó Rowley.

Así que Rowley y su equipo vieron en los probióticos como una opción de prevención. “Después de analizar 100 (probióticos diferentes), elegimos dos” dijo el científico. “Una de las primeras cosas que queríamos ver era que éstos no tienen un efecto adverso sobre las larvas de las ostras”.

Típicamente los probióticos tienen el potencial para mejorar el sistema inmune del huésped, competir por espacio (esencialmente expulsando a las bacterias causantes de la enfermedad), o mejorar la nutrición del huésped.

Los probióticos en las ostras no son tan diferentes de los probióticos que puede encontrar al comer yogur, indicó Rowley.

Los dos probióticos que Rowley estudió se encuentran en las ostras adultas sanas, o en los invertebrados comunes en el río Narrow. “Estas son bacterias vivas que proveen efectos beneficiosos al huésped. Así que son bacterias buenas”.

Él trató a un grupo de larvas de ostras con probióticos, luego introdujo las bacterias malas. Rowley registró una mayor tasa de sobrevivencia en las larva de ostras tratadas con probióticos. Después de esta prueba inicial, él realizó una experiencia en el hatchery de la Roger Williams University.

Entonces ¿Qué encontró?

Después del primer tratamiento probiótico, el Vibrio en gran parte estuvo ausente del agua, y después del segundo probiótico, el número de Vibrio que estaba presente disminuyó. Y, finalmente, cuando ambos probióticos fueron combinados, casi no había Vibrio en el agua.

Hubo una clara disminución en el número de patógenos causantes de la enfermedad en el tanque cuando los probióticos fueron introducidos. Pero, ¿Fueron la ostras más resistentes? Después de tres días, las ostras tratadas con probióticos tuvieron una tasa de supervivencia 26% más alto que el grupo control. Y después de ocho días, esta creció a 47%.