Nueva Zelanda.- Las temperaturas del mar influyen en la producción de mejillón, pero la relación entre los dos no siempre es clara. Las temperaturas del mar se incrementan globalmente con el cambio climático, pero las temperaturas también fluctúan con la variabilidad climática en el corto plazo, junto con otros factores que influyen el abastecimiento de alimentos para los mejillones.

Un estudio sobre la variabilidad del clima y sus relaciones con la producción de mejillón está contribuyendo al desarrollo de una herramienta para ayudar al pronóstico estacional de la producción de una de las industrias más valiosas para Nueva Zelanda.

El científico principal de NIWA, Dr. John Zeldis, usó los datos de la industria del mejillón e investigó la producción de mejillón en el estrecho Pelorus. Zeldis determinó que la producción de mejillón cayó y se incrementó, entre los años 1997 y 2005, en línea con varios factores climáticos, lo cual influye el abastecimiento de alimentos para el mejillón. Él científico relacionó los datos de la industria sobre la producción de carne del mejillón con datos mensuales del clima y del océano recolectados por NIWA y la industria del mejillón.

Zeldis no ha investigado la producción de mejillón relacionado con el cambio climático en períodos largos de tiempo, pero sus estudios a corto plazo demuestran que puede ser posible predecir la producción de mejillón en el estrecho Pelorus, durante períodos de 3 a 6 meses en el futuro. Este podría usar el Índice de Oscilación Sur, una medida de variabilidad climática que indica si el país esta en un evento El Niño o La Niña, que a su vez modula las temperaturas del mar locales.