Argentina.- En la Estación Experimental de Maricultura (EEM) del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero, se están realizando experiencias iniciales con juveniles de pulpos de la especie Octopus tehuelchus, para el desarrollo de su cultivo.

Esta experiencia tiene como objetivo para 2016 la obtención de ejemplares adultos, juveniles y huevos con embriones para su aclimatación al cautiverio, observación y cría de larvas. Los primeros pulpos se obtuvieron tras una campaña realizada en los truckers del INIDEP, el pasado 29 de febrero del 2015. “Llegó una camada de cinco hembras con puestas en caracoles”, explica la Lic. Mercedes Berrueta, responsable de esta experiencia dentro del Programa de Maricultura y Biología Experimental (MARI) del INIDEP, que cuenta con respaldo informativo de investigaciones sobre la misma especie, llevadas a cabo en el sur de nuestro país.

“Se están realizando actividades en Puerto Madryn, por lo que estamos conectados con el Dr. Nicolás Ortiz del CENPAT (Centro Nacional Patagónico), quienes ya vienen trabajando sobre este pulpo. Asimismo, estamos haciendo un trabajo con el Centro de Actividades Submarinas Escualo (C.A.S.E) para el fondeo de  refugios en distintas zonas donde se ha registrado la presencia de esta especie de pulpo, con la finalidad de capturar adultos reproductores, y también realizar  relevamientos sobre distribución y densidades poblacionales”, explicó la investigadora, a quien acompañan los técnicos Juan José Boccanfuso y Esteban Ricci, también del Programa MARI.

“Si bien esta especie es un recurso pesquero no explotado en Mar del Plata (se extrae como fauna acompañante de la pesca de camarón y langostino), se distribuye desde las costas del sur de Brasil hasta Madryn. En los últimos años se ha incrementado el interés por diversas especies de cefalópodos ya que presentan alto valor nutricional, menor contenido de grasas con respecto a los peces, además del rápido crecimiento y altas tasas de conversión de alimento, convirtiéndolos en organismos atractivos para la acuicultura”, comenta Berrueta.

Como primera experiencia es un desafío comenzar con los juveniles, porque el cuello de botella de este cultivo tiene que ver con su alimentación”, analiza Berrueta y añade: “Estamos teniendo buenos resultados en cuanto a su aclimatación al cautiverio,  por ahora las perspectivas son buenas para empezar a estudiar el crecimiento de las larvas en el laboratorio”.

Además de los juveniles, ya cuentan con un Octopus tehuelchus adulto, “desde julio que estamos acondicionándolo para que sea un reproductor y estableciendo además los parámetros ambientales y sociales óptimos”.

En el marco de esta etapa inicial experimental es que se está por concretar un convenio entre el INIDEP y la UACH (Universidad Austral de Chile) quienes cuentan con el especialista en reproducción y larvicultura de cefalópodos Dr. Iker Uriarte, para el intercambio de información y tecnologías referentes su cultivo.

Fuente: INIDEP