Coquimbo, Chile.- Mediante un proyecto FIC del Gobierno regional, la casa de estudios liderará una investigación que pretende crear para este marisco un sello de origen, activo estratégico que permite a un producto aumentar su valor comercial e ingresar a mercados específicos.

Así como el pisco, las papayas o el turismo astronómico, la región de Coquimbo tiene diversos productos y características que la distinguen y destacan en el país y el mundo; listado en el que también se suman los productos marinos extraídos de sus costas y donde el ostión destaca con luces propias.

Sin embargo, ¿nuestros ostiones tienen algún elemento que los haga diferentes a los de otras regiones o países? Precisamente, y para dar respuesta y sustento a esta interrogante, la Universidad Santo Tomás de La Serena ejecuta actualmente el proyecto “Acuicultura sustentable: Industria ostionera regional”; iniciativa financiada por el Gobierno regional de Coquimbo a través del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC-R).

El proyecto es desarrollado por el Centro de Investigación y Modelación de Negocios (CIMON); entidad cobijada por la Vicerrectoría de Investigación y Post grado, y la Facultad de Economía y Negocios de la UST; y busca crear para el sector un ostionero un sello de origen, activo estratégico que permite a un producto ingresar a mercados específicos y aumentar su valor comercial (langosta de Juan Fernández, ej.).

Taller e inicio

Para dar el puntapié inicial a la iniciativa, que tendrá una duración de dos años, y contempla, entre otras materias, la certificación de la bahía de Tongoy y una estrecha relación con el mundo productivo; tuvo lugar en la sede Libertad de la UST La Serena un taller que convocó a autoridades y productores de ostión que están participando en el proyecto.

En la jornada se desarrollaron las ponencias “Objetivos y alcances Proyecto FIC-R Acuicultura sustentable: Industria ostionera regional”, de Antonio Velez M., Director del Proyecto; y “Certificaciones y sellos de origen para la competitividad de la industria ostionera regional”; de Marcelo Chacana O., Director de CIMON Universidad Santo Tomás.

Al respecto, el Rector de la UST La Serena, Dr. Ramiro Trucco, comentó que, a través del CIMON, la institución pretende no sólo potenciar el crecimiento de académicos y estudiantes, sino que por sobre todo “aportar a la región en los aspectos productivos que requieren nuestros habitantes. Por ello debo agradecer al gobierno regional por apoyar esta iniciativa y potenciar uno de los recursos, que yo diría, es exclusivo de nuestro país, como lo es el ostión”.

Por su parte, el Director del Proyecto, Antonio Velez, explicó que un sello de origen apunta a destacar un producto propio o típico de la zona, y que en este caso bastaría con indicar geográficamente que el ostión es de Guanaqueros / Tongoy, “pero ir más allá, hacia una deseada denominación de origen tiene que ver con el hecho de que además de ser de Tongoy, el producto está asociado a un tema cultural, social y posee también ciertas características propias de las aguas de Tongoy”.

Mirada productiva y presentación gourmet

Al finalizar la jornada, los presentes degustaron diversas preparaciones culinarias con ostiones de la región de Coquimbo; cocktail que estuvo a cargo del connotado chef de la zona, Fernando Madariaga.

En tanto, Ivonne Etchepare, representante del sector productivo del ostión regional, manifestó que el proyecto es importante para el sector, y cae en un momento adecuado, “pues necesitamos agregar valor al ostión no sólo con el desarrollo de nuevos productos, que estamos abarcando con otros proyectos, sino que además, trabajar para que este producto de alta gama sea reconocido a través de acreditaciones y certificaciones que le permitan un mejor posicionamiento y así abrir nuevos mercados”.

Asimismo, la empresaria, agradeció el apoyo del gobierno y consejo regional, además de la Universidad Santo Tomás por el financiamiento y gestión del proyecto, “porque hemos pasado por muy buenos años de producción de ostión gracias a condiciones ambientales benevolentes, pero sabemos que cuando vienen otras situaciones oceanográficas en particular, como un evento de la niña, nuestro recurso se ve afectado; y sabiendo que tendremos una menor producción, debemos sacar mayor provecho, poner en valor y divulgar, tanto a consumidores locales y extranjeros, las cualidades de este producto de alta gama”.

Fuente: UST