Canadá.- Un equipo de científicos de la University of Alberta han recibido fondos del gobierno federal para evaluar alternativas que permitan luchar contras las infecciones en las granjas salmoneras.

El proyecto, liderado por John Vederas, fue uno de los estudios que recibió una subvención de la Natural Sciences and Engineering Research Council of Canada.

“Esta inversión permitirá que nuestros investigadores generen conocimiento, ideas, tecnologías y soluciones necesarias para avanzar en las áreas económicamente estratégicas, en donde se incluye la acuicultura del salmón” dijo Lorne Babiuk, vice-presidente de investigación de la University of Alberta.

Sólo en British Columbia, la industria salmonera emplea más de 6 000 personas en hatcheries, piscigranjas y actividades de apoyo que generan más de $800 millones. Sin embargo, los miles de kilogramos de antibióticos usados en la dietas para alimentar salmones cada año para combatir las enfermedades bacterianas y parásitos como el piojo de mar vienen generando un problema creciente.

“No quieres tener grandes cantidades de antibióticos y quizás agentes antiparásitos en el agua, en el sedimento bajo las granjas salmoneras, debido a que es una piscina para el desarrollo de resistencia a los antibióticos” dijo Vederas. “Las bacterias y varios otros organismos se han vuelven resistentes a estos antibióticos y son capaces de pasar su resistencia a otros organismos”.

Para combatir el creciente problema, Vederas y McMullen, propusieron un estudio para evaluar la posibilidad de reemplazar los antibióticos usados en las dietas del salmón, con una variedad de cepas probióticas de bacterias.

“Tenemos un tipo de bacteria que elimina las infecciones del salmón, pero no hemos encontrado ninguna bacteria que elimine el piojo de mar, así que estamos buscando” manifestó Vederas.

Actualmente, las granjas de salmón usan agentes anti-parásitos elaborados de ivermectina para combatir el piojo de mar, un crustáceo que afecta las granjas salmoneras y puede diezmar las poblaciones locales de salmón silvestre. Pero la ivermectina es vulnerable a la resistencia antibacteriana, y encontrar un adecuado reemplazo es nuestro desafío.