Larvas de DoncellaBrasil.- Técnicos de la Companhia de Desenvolvimento dos Vales do São Francisco e do Parnaíba (Codevasf) que laboran en el Centro Integrado de Recursos Pesqueiros e Aquicultura Itiúba están próximos a desarrollar un paquete tecnológico para la producción de surubim pintado (doncella o zúngaro) Pseudoplatystoma corruscans, una especie de bagre nativa de la cuenca hidrográfica del “Velho Chico”, casi desaparecido en la región de São Francisco.

El dominio de la tecnología permitirá que Codevasf produzca a gran escala alevinos de doncella para las acciones de repoblamiento de la cuenca hidrográfica, contribuyendo al aumento de las poblaciones pesqueras. Actualmente la producción de doncella es realizado de forma experimental.

“Hace seis años nuestro cuerpo técnico trabaja para dominar la tecnología de reproducción artificial de doncella” informó Alexandre Delgado, jefe del Centro Integrado de Recursos Pesqueiros e Aquicultura de Itiúba.

Una de las actividades que está proporcionando el dominio sobre la tecnología es el trabajo del ingeniero de pesca de la unidad, Sérgio Marinho, que ejecutó un proyecto de investigación de la maestría en el programa de postgraduados en Recursos Pesqueiros e Aquicultura de la Universidade Federal Rural de Pernambuco (UFRPE), en la cual realizó un análisis comparativo sobre la sobrevivencia y crecimiento de las larvas de doncella en diferentes condiciones de alimentación.

“Buscamos identificar la mejor dieta para optimizar la sobrevivencia de los peces en la fase de larva. El surubim es una especie que se alimenta de otros peces y práctica el canibalismo. Con los trabajos aquí en el centro de acuicultura implantamos una dieta automatizada, que entrega alimento cada 50 minutos. La automatización ha disminuido el canibalismo y aumentado la sobrevivencia y el tamaño de los animales” destacó Marinho.

De acuerdo con Marinho, el Centro Integrado de Recursos Pesqueiros e Aquicultura de Itiúba posee actualmente 12 tanques experimentales con microalevinos de surubim. “Los microalevinos serán utilizados en una segunda fase de manejo alimentario, en que la alimentación será constante durante las 24 horas. En esta fase, los peces reciben alimento vivo, semejante a su hábitat natural” explicó el científico.