Buenaventura, Colombia.- El docente del programa de Acuicultura Hernando Gamboa adelanta  estudio sobre el pargo lunarejo, en el marco de la alianza establecida en la Universidad del Pacífico y la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca, y en la cual se llevan a cabo otras siete investigaciones.

El pargo lunarejo, no sólo es una de las especies más apetecidas por pescadores y comensales, sino que es uno de los peces de la región sobre las que más se conoce en razón a que desde el año 2002 se adelantan investigaciones emprendidas por la Aunap y la Universidad del Pacífico. Dado que el gran producto final, a futuro, es establecer un paquete tecnológico para la crianza de la especie, se materializó este proyecto que ahonda en uno de los campos sobre los cuales aún se tiene poca información: los sistemas de cultivo.

El proyecto, que ya se dio por terminado, determinó qué densidad permiten el mejor crecimiento de los pargos en tanques de plástico.

Para ello, con el apoyo de estudiantes pasantes del programa de Tecnología en Acuicultura, se adecuaron nueve tanques con tres réplicas de cada una de las densidades.

“El número de peces cultivados en relación con el área es un aspecto que afecta su crecimiento, pues sí se siembran muchos se sobrepobla el espacio y se reduce su crecimiento; por su parte sí se siembran pocos se utiliza pobremente los organismos naturales alimenticios, obteniéndose una baja producción”, explica el profesor Hernando Gamboa.

Tras varios meses de estudio el proyecto determinó que las mejores condiciones de crecimiento para el pargo lunarejo se dan a una densidad de 40 animales por metro cúbico.

Tal y como ocurre con los otros siete proyectos de investigación, el gran objetivo a largo plazo es fortalecer la maricultura en la región, logrando que las comunidades cuenten con un protocolo de crianza que permita, por un lado, evitar la sobreexplotación en este caso del pargo lunarejo y por el otro, generar alternativas de comercialización y soberanía alimentaria.