Australia.- La trucha minnow occidental (Galaxias truttaceus hesperius) se ha salvado de la extinción mediante una investigación en la cual se logró su reproducción en cautividad por primera vez. Se utiliza un procedimiento similar a la fecundación humana in vitro; los huevos y el esperma son obtenidos de los reproductores, y los huevos son fertilizados e incubados en un hatchery de University Western Australia (UWA). 

Craig Lawrence, científico del Departamento de Pesca de UWA, indicó que los embriones producidos en laboratorio están libres de patógenos que matan a muchos huevos y larvas de los peces en la naturaleza. Un estimado de 500 larvas vienen siendo criados y se espera que el número se incremente en la próxima semana.

La mayor parte de la población se usará para crear una población de reproductores para producir juveniles que nos permitan repoblar los cuerpos de agua, ayudando a la especie a sobrevivir y restablecer los ecosistemas saludables.

Se estima que entre 2000 y 5000 truchas minnow occidentales se mantuvieron en estado salvaje en el 2006, concentrados en un tramo de 4.0 km de los sistemas fluviales de Goodga y Angove cerca a Albany.

La trucha minnow occidental necesitan condiciones ambientales especificas para desovar, incluida la temperatura y el taso de flujo correcto, la presión barométrica, la luz y materiales específicos sobre los cuales se depositan los huevos.

Esta ventana rígida para la reproducción cuando todas las condiciones ambientales coinciden, combinados con los cursos de aguas bloqueados por diques y presas, impiden el desove de los peces.

Lawrence dijo que el equipo de científicos de UWA primero engañaron a los peces para que se reproduzcan en la naturaleza, en trampas especiales en donde se emulaban las condiciones naturales. Luego ellos cosecharon los huevos para incubarlos en laboratorio.

“He cambiado los parámetros ambientales de nuestro sistema de incubación para ser exactamente el mismo de la naturaleza, igual luz, flujo de agua y temperatura. El desafío fue que los patógenos del medio silvestre habían llegado con los huevos al hatchery” destacó el científico.