Pará, Brasil.- A partir del año que viene, los criadores de paiche (pirarucu) en cautiverio de São João de Pirabas, resolverán uno de los grandes problemas de la actividad: la identificación del género de cada pez por medio del análisis de ADN, debido a que los machos y las hembras de la especie no presentan rasgos externos que permitan la diferenciación visual, lo que genera problemas en la reproducción artificial.

Los exámenes de laboratorio serán subsidiados en más del 90% por un convenio entre Empresa de Assistência Técnica e Extensão Rural do Estado do Pará (Emater) de Capanema y la Universidade Federal Rural da Amazônia (Ufra). El procedimiento es simple: una aleta se raspa suavemente, sin perjuicio de la calidad de la carne, el pez recibe un chip y el resultado sale en unos meses.

De acuerdo con el supervisor regional de Emater, Jairo Eiras, la formación del plantel de reproductores es fundamental para la expansión y profesionalización de la crianza de paiche en cautiverio. “Los reproductores son capaces de mantenerse procreando por más de 20 años. Es muy complicado para la actividad comercial depender de la formación del plantel de reproductores”.

El proyecto piloto esta siendo implantado en la Fazenda Nim, del agricultor Sérgio Lindermann.