Ecuador.- Con el objetivo de obtener información biológica-pesquera de la merluza (Merluccius gayi), técnicos del Instituto Nacional de Pesca (INP), del Proceso de Investigación de los Recursos Bioacuáticos y su Ambiente (IRBA), realizaron el seguimiento de los desembarques de merluzas recolectadas en las zonas de Posorja, Anconcito, Santa Rosa, Manta, Puerto López y las Piñas (Manabí) durante el año pasado.

Los estudios de la merluza están dentro del proyecto de investigación que el INP ejecuta, denominado “Valoración y proyección de los recursos pesquero-acuícolas para el fortalecimiento económico y social del sector pesquero ecuatoriano 2013-2018”.

Manuel Díaz,  técnico del proceso IRBA del INP, indicó que se muestrearon un total de 9.600 especies de merluza, de las cuales el 45% fueron hembras y el 55% machos, respectivamente.

Las muestras de peces fueron trasladadas al laboratorio del Instituto Nacional de Pesca para realizarles el respectivo muestreo biológico, el cual consistió en: longitud total, peso total y eviscerado del pez, sexo, peso de la gónada y grado de madurez gonadal. Toda esta información colectada es procesada y analizada; sirve para establecer las evaluaciones de los stocks de la merluza.

La merluza es un pez demersal (vive cerca del fondo marino) y se distribuye en América del Sur desde Ecuador hasta Chile, en el Océano Pacifico Oriental (OPO). Además es un recurso que tiene una gran demanda en los mercados de Colombia, Venezuela, Rusia entre otros.

La pesquería de la merluza se estableció como una alternativa económica para tripulantes, armadores y pescadores, debido a la eliminación definitiva de la flota arrastrera camaronera, y en base al Acuerdo Ministerial N. 020, se dio a conocer que esta actividad resultaba ser perjudicial para los fondos marinos, ya que involucraba la captura de especies y recursos bioacuáticos que no son necesariamente el objeto de las faenas.