Chile.- Por medio de un proyecto FONDEF financiado por 196 millones de pesos y de 24 meses de duración, profesionales e investigadores del Departamento de Biotecnología de la Universidad de Antofagasta están desarrollando el proyecto denominado “Reproducción y crianza larval de la anguila del Pacífico, para la obtención de post larvas como producto de alto valor comercial”.

La alta demanda mundial por este producto gourmet ha provocado que los stocks naturales de anguilas hayan disminuido notoriamente, lo cual ha generado un nuevo nicho de negocio. Actualmente en Chile la especie no se explota directamente, sino que de manera paralela cuando se práctica la pesca de arrastre.

El director del proyecto, ingeniero Fernando Valenzuela Picón, explica que la anguila presente en las costas de la Región de Antofagasta es muy parecida a la japónica -que es la más apetecida a nivel mundial-. “Sin embargo, la nuestra tiene una menor cantidad de lípidos, es decir, contiene menos grasa. Por medio de este proyecto, junto con generar conocimiento para cerrar el ciclo de cultivo, también queremos generar una alternativa de negocio innovador”, precisó.

Este proyecto es la consecución de otro realizado en 2014 que consistió en generar un stock de reproductores, la alimentación de estos y el sistema de captura en el medio marino, etapa que fue trabajada de manera conjunta con los pescadores de la comuna de Taltal. Se debe precisar que hasta la fecha no se ha podido lograr que la anguila se reproduzca en cautiverio.

Desafío

Precisamente el desafío que enfrentan los profesionales de la UA pasa por lograr la reproducción en cautiverio de anguila y engordar posteriormente las larvas o juveniles aptos para la comercialización. “El valor actual de un kilo de larvas llega a los 1.400 euros en el mercado internacional. Si logramos pasar esa etapa, podríamos convertirnos en exportadores de este producto”, explicó Fernando Valenzuela.

Los principales mercados serían China, Corea del Sur, Japón y Taiwán. A nivel nacional el consumo de esta especie no es significativo, sólo se encuentra en algunos restoranes especializados, donde se llega a pagar hasta 12 mil pesos por los 200 gramos.

Si todo resulta bien, las ganancias económicas para la Universidad de Antofagasta podrían ir por medio de la venta de las patentes y licencias o a través de la generación de una empresa asociada para la comercialización. “Nosotros también podríamos producir las post-larvas o juveniles de anguilas y abastecer a otros emprendedores quienes deberían asumir el reto de la engorda de los juveniles hasta llegar al peso de venta comercial. La tecnología de engorda está ampliamente desarrollada en diversos países del mundo”, señaló el ingeniero de la UA.

Hatchery

El Hatchery de Biodiversificación Productiva de la UA fue financiado mediante aportes provenientes de varias fuentes, entre ellas FODEF, FIC-R y aportes de la misma institución universitaria. En estas instalaciones científicas se realizan además del proyecto sobre la anguila, estudios sobre otras especies de interés comercial como las fases larvales del pulpo y ostiones en formato de recirculación de agua. .IMG_8439

“Nuestro trabajo en este laboratorio consiste básicamente en recrear y controlar las condiciones ambientales naturales de las especies, con el fin de manejar los ciclos y así lograr resultados que generen nuevos emprendimientos comerciales”, explica Fernando Valenzuela.

El equipo de trabajo para este proyecto está conformado por el Dr. Carlos Riquelme como director alterno e investigador principal, la ingeniera Yamila Muñoz como jefa operativa del Hatchery y encargada de reproductores, el ingeniero Cristian Elgueta como encargado de la producción de alimento vivo y cultivos larvales y Enzo García encargado de ecología aplicada.

Se debe destacar que como contraparte en este proyecto participa la empresa regional PRODALMAR Ltda, quien aporta además fondos por 26 millones de pesos.“Estamos muy optimistas del futuro, pues la especie se ha adaptado muy bien al cautiverio, por eso esperamos que los reproductores sean domesticados prontamente y podamos inducirlos al proceso”, concluyó el director del proyecto.

Fuente: UA