Neiva, Colombia (La Nación).- El Gobierno Departamental resaltó la importancia y pertinencia de que haya regresado la normalidad en las condiciones físico-químicas en el embalse de Betania, ahora se aumentarán los controles y trabajará mancomunadamente con los piscicultores del embalse para que se cumpla la norma de producir solo 22 mil toneladas autorizadas por año, como lo determinaron las entidades ambientales.

“Celebramos la determinación del ICA a través de la Resolución 290 bajo el entendido que el ICA ha actuado en derecho y con base en unos estudios de calidad de agua realizados por la CAM, dan cuenta que las condiciones físico-químicos han retornado a la normalidad en el embalse de Betania”, dijo Luis Fernando Rojas Gómez, jefe de la Oficina de Productividad y Competitividad del Departamento.

Desde el pasado 7 de abril, los piscicultores emitieron la Resolución 118 solicitando a gritos y de manera urgente que se permita la siembra de nuevos alevinos.

“Esto trae muchos beneficios, primero se mitigan efectos negativos por supuesto no deseados como el incremento en el consumidor final en un tema de libre oferta y demanda cuando la oferta cae, el efecto natural es que tengan una tendencia a incrementarse. Lo segundo, por cada día que pasáramos sin sembrar nuevos alevinos podría existir la posibilidad de que a  futuro nuestros piscicultores incumplieran contratos en el mercado nacional e internacional y esto también nos podía presentar unos efectivos negativos en la balanza comercial del departamento  por cuanto la piscicultora representa el 90% de las exportaciones son tradicionales de Huila”, explicó el Jefe de Productividad y Competitividad.

De ahora en adelante se trabajará arduamente para evitar una nueva mortandad de peces y que no se vuelva a presentar ninguna emergencia en el embalse, dejando millonarias pérdidas económicas.
 
“Tenemos que ser conscientes de tomar este día  como un punto de partida y que sí deseamos el desarrollo económico y el incremento de sector piscícola, un sector económico de Clase Mundial  pero no a cualquier costo ni ambiental ni económico. Necesitamos una piscicultura grande y fortalecida dentro del marco de la sostenibilidad de lo ambiental, es una nueva oportunidad y debemos aprovecharla de manera responsable para que nuestros piscicultores a la mejor brevedad puedan ajustar sus producciones a las 22 mil toneladas autorizadas al año”, concluyó Rojas.