Ecuador.- Delia de Larrieda y su hermana Norma viven en el recinto Charquiyacu del cantón Caluma, provincia de Bolívar, son amas de casa y dentro de sus propiedades tienen cultivos de cacao, yuca, verde, mango, naranja, entre otros y decidieron incursionar en la piscicultura rural.

Para iniciar este tipo de cultivos las hermanas adquirieron en la estación piscícola Cachari 1.500 alevines de tilapia que fueron sembrados en las dos piscinas de 740 metros y 500 metros cuadrados (m2) construidas en sus propiedades, con la asistencia técnica y capacitación de los técnicos de la Subsecretaría de Acuacultura, del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (MAGAP).

Delia comentó que su trabajo inicia desde las 07:00 “Inspecciono los estanques para detectar si se produjo mortalidad en los peces; después los alimento unas cinco veces al día”. Indicó que el acompañamiento de los técnicos fue clave para el desarrollo de su cultivo y que los pescados serán comercializados en el sector.

Ellas, al igual que otros 4.500 piscicultores se benefician del Proyecto de Maricultura y piscicultura para el fomento acuícola en el Ecuador, que ejecuta el MAGAP en varias provincias de la Costa, Sierra y Amazonía.

Desde 2014 la estación de reproducción de peces de agua dulce Cachari, de la Subsecretaría de Acuacultura, cuenta con estanques y laboratorios para la producción de 100 mil alevines de tilapia mensuales, llegando hasta 140 mil en época seca, que luego son comercializados o dotados a productores del sector.

En lo que va del año la estación piscícola comercializó 342.991 larvas de tilapia por un valor de 26.734,17 dólares.

En Los Ríos, Luis Cruz, del recinto Los Beldacos, mecánico de profesión, incursionó en este modelo de cultivo hace seis años. Invirtió 650 dólares en la construcción de una piscina rectangular de 1000 m2 y en la compra de 2.000 alevines de tilapia.

Cruz indicó que cumplido el ciclo del cultivo y cuando las especies alcancen una libra de peso, las comercializará a un dólar. “Esto me permite aportar a la economía de mi familia”, dijo.

Ángel Moya, administrador de Cachari, destacó que los técnicos del MAGAP capacitan a los productores interesados en el correcto manejo del cultivo y en el control del alimento balanceado.

“Primero ayudamos a los productores a identificar, dentro de sus propiedades, el sitio donde pueden construir las piscinas. Se verifica que el terreno sea arcilloso para que retenga el agua en el estanque y no se filtre. El agua puede venir de un río, estero, pozo o cualquier vertiente cerca que permita obtener agua en cantidad y con la calidad necesaria” explicó Moya.

Agregó que el costo de los alevines depende del tiempo y del peso en gramos; es así que el millar de alevines de 0.15-0.30 gramos tiene un precio de 55 dólares y el millar de alevines de 0,31- 0,50 gramos cuesta 60 dólares.

Proceso de Reproducción

Moya indicó que la reproducción de la especie inicia en el momento que la hembra coloca los huevos en el tanque y el macho expulsa el semen para fertilizarlos. Estos son encubados en la boca de la hembra por un lapso de 7 a 14 días, con la temperatura del agua entre 23° a 32°C.

Los alevines de tilapia son colocados en un estanque por cinco o seis meses para monitorear su crecimiento; en este periodo los técnicos los pesan y miden con el objetivo de llevar un control del crecimiento.

Las instalaciones del centro están ubicadas en el kilómetro 7.5 vía Babahoyo-Montalvo, dentro de una extensión de seis hectáreas pertenecientes a la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Técnica de Babahoyo.

Este centro en conjunto con la Universidad Técnica de Babahoyo (Los Ríos), y la Universidad Técnica de Manabí, realizan trabajos de investigación de especies nativas como la vieja azul y colorada.

Para fomentar la actividad piscicultura, la Subsecretaría de Acuacultura dotó de 34 mil alevines de tilapia a 66 familias de las provincias de Los Ríos, Loja y Azuay.