Santiago, Chile.- En la actualidad la Universidad de Chile es parte de dos proyectos de investigación, que apuntan a enfrentar un problema que impacta a la producción de estas especies, al medio ambiente y a la salud de las personas, sin modificar su ADN, sino mediante la selección y reproducción de aquellas familias de peces más resistentes a estas enfermedades.

“Chile es el principal productor a nivel mundial del salmón coho, con más de un 90% de la producción global”, explica el profesor José Manuel Yañez, coordinador del área genética del Doctorado de Ciencias Silvoagropecuarias de Campus Sur y académico de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias. Es por ello que el país se ha encaminado a la investigación en acuicultura, posicionándose como referente en esta materia.

La Universidad de Chile es hoy parte de dos proyectos al respecto: uno financiado por el gobierno de Canadá con el objetivo de secuenciar el genoma de dicha especie de salmón, trabajo que se realizará en conjunto a las universidades Simon Fraser y Laval –y a nivel interno con el subdirector del Centro de Modelamiento Matemático (CMM), Alejandro Mass; y otro proyecto con Reino Unido a partir del Fondo Newton Picarte para combatir la proliferación de bacterias que pueden atacar a los peces, particularmente la Piscirickettsia salmonis, “la mayor amenaza para las poblaciones de salmón en Chile”, como explica Yañez.

“La proliferación de las bacterias ha sido recientemente agravada por el aumento de las temperaturas del agua, causada por el calentamiento global a un nivel más adecuado para el crecimiento bacteriano”, comenta el profesor respecto a este problema que impacta a la industria local, y colateralmente a la salud pública.

La Piscirickettsia salmonis responde muy mal a los antibióticos y vacunas, por lo que es necesario generar medidas alternativas que permitan que los peces resistan mejor a las infecciones.  Una de ellas es la selección, mediante la cual “se reproducen familias de peces que tienen una mayor resistencia natural. Producir esos peces va a generar progenies que sean más resistentes a la bacteria, sin tener que usar antibióticos, que hoy día son muy cuestionados en todo el mundo y sin tener que vacunar a los peces, algo que afecta también el bienestar animal”, agrega.

Con esto lo que se consigue es una reducción en la tasa de utilización de antibióticos, “lo cual no solo impacta en los costos de la producción, sino que además impacta en la salud pública porque ingresar grandes dosis de antibióticos al mar afecta a la fauna silvestre en los océanos y posteriormente a los humanos”.

Chile como referente mundial en mejoramiento genético

La selección, aclara el profesor Yañez, es el mecanismo que utiliza esta disciplina para mejorar las especies. Esta se realiza a través de metodologías moleculares, a partir de la identificación de las variantes que generan las resistencias, “pero no modificamos el genoma de estos peces”.

Normalmente, plantea, se confunde el mejoramiento genético “con los organismos genéticamente modificados, que son organismos que se tratan mediante métodos de ingeniería genética, es decir, se insertan genes de otras especies en especies productivas para generar cualidades específicas. Lo que nosotros hacemos como mejoradores genéticos es dirigir la selección, que opera naturalmente, hacia caracteres que nos interesan, por lo tanto no es tan disruptivo”.

Con esta investigación realizada por los académicos de la Universidad, Chile se fortalece como referente en esta materia, lugar que comparte con Noruega y Escocia. Y es esta experiencia la que está siendo compartida con otros países como Brasil. “Ellos ven a Chile como un referente a nivel tecnológico en el ámbito acuícola”, señala el profesor, que el mes de julio estuvo en la Universidad Estadual de Sao Paulo impartiendo el curso “Mejoramiento genético en acuicultura”, acción que se enmarca en las inversiones que ese país está realizando para potenciar esta materia.

La Universidad forma a profesionales en esta disciplina a partir del programa de Doctorado en Ciencias Silvoagropecuarias, donde el mejoramiento genético es una de las cinco áreas fundamentales de éste.

Fuente: Universidad de Chile