Bogotá, Colombia.- Raya manzana espinosa, Gancho rojo largo, Cebra guaca de punta, Albina carraca y Cuatro líneas, son los nombres comunes de apenas cinco de las 16 especies de peces ornamentales, descubiertas para la ciencia, como resultado de una investigación de más de cuatro años realizada por la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (Aunap) y la Fundación para la Investigación y el Desarrollo Sostenible (Funindes).

El estudio, además del hallazgo de las nuevas especies, logró depurar y actualizar el listado de las especies de peces nativas autorizadas para aprovechamiento comercial ornamental, dando como resultado un total de 522 especies en Colombia.

“Las estadísticas indican que el estudio taxonómico de los peces en el país es incipiente, y que la riqueza íctica es mucho más abundante de lo que se conoce hasta el momento”, señaló Armando Ortega, director de la Fundación Funindes.

Ortega ha estado al frente de la investigación que inició en el año 2011, y que finalizará el próximo bimestre con la publicación de tres libros: ‘Dinámica de la actividad pesquera de peces ornamentales continentales en Colombia’, ‘Guía visual de peces ornamentales en Colombia’, y ‘Estudio biológico pesquero de las principales especies ornamentales’.

Sólo para hacerse una idea de la dinámica de esta investigación, en lo corrido del año se han registrado cinco especies nuevas dentro del comercio de ornamentales, que no están incluidas dentro del listado; lo cual indica que continúa la tendencia de descubrir cada día nuevas especies.

Desde el 2009 y hasta el 2015 se han descrito 67 especies, es decir, un promedio de 9,5 especies nuevas por año.

Otro de los datos reveladores de la investigación fue obtener por primera vez el estado poblacional de 32 especies, con base en datos biológicos certeros, obtenidos directamente de los peces y no de las cifras de exportación como se hacía anteriormente.

En el transcurso de la investigación, la metodología desarrollada fue innovadora; en esta ocasión, se aprovecharon todos los peces que morían en el proceso de comercialización, desde la pesca, el acopio regional hasta el de las bodegas de exportación en Bogotá, convirtiendo los desechos en información crucial para evaluar la actividad pesquera de peces ornamentales.

“Esta información se constituye en la primera en su género, hasta el momento no se conocían estudios biológicos pesqueros avanzados de especies ornamentales, por lo que la información generada es inédita y un avance significativo para la conservación de los peces neotropicales”, señaló Ortega.

Adicionalmente, se obtuvo información biológica pesquera parcial de las poblaciones de 98 especies de peces ornamentales, que pueden ser usadas para establecer las medidas de manejo del caso.

Una de las conclusiones más importantes de estos cuatro años de estudio, es que las investigaciones deben redireccionarse hacia la pesca exploratoria de especies nuevas, con un alto valor comercial, pues además de ser rentable para los comerciantes, se constituye en un mecanismo de conservación para las especies tradicionales que están siendo sobreexplotadas.

¿Cómo funciona el mercado?

Según datos de la Aunap, el año pasado se exportaron cerca de 15 millones de unidades de peces ornamentales por un valor de U$22.314.244 dólares. Los países con mayor demanda fueron China, con un total de 2.522.056 unidades; Alemania con 2.329.296 unidades; Japón con 1.849.171 unidades; Estados Unidos con 1.614.505 unidades e Inglaterra con 611.314 unidades.

“Los peces ornamentales colombianos tienen una amplia demanda en el mercado extranjero, debido a sus diferentes formas y tamaños, a pesar de no ser tan coloridos y vistosos como los marinos. En general, tienen una apariencia que los hace únicos y muy apetecidos”, indicó Tatiana Meneses, profesional de la Aunap.

Además, vale la pena destacar que en Asia y Europa existe una cultura muy extendida de la acuariofilia y Colombia, por tener una amplia biodiversidad de especies ornamentales, se ha convertido en un país abastecedor.

En 2014, Colombia exportó peces ornamentales hacia todos los continentes, a excepción de Oceanía, de la siguiente manera: Asia 5.500.000 de unidades, Europa 5.100.000, América 3.000.000 y África 44.000.

Las especies más exportadas son los cardenales y otocinclos que, en conjunto, representan el 82% del total de unidades exportadas, con 11.476.527 y 869.229 unidades respectivamente.

Otra especie bastante apetecida es la arawana plateada, con 438.000 unidades exportadas en 2014. Aparentemente, la cifra no es muy representativa pero se debe tener en cuenta que la especie tiene varias medidas de ordenamiento y control: primero, una cuota anual de 625.000 unidades; y segundo, vedas espacio-temporales en las zonas de las cuencas de los ríos Amazonas, Caquetá y Putumayo, con lo cual se pretende evitar la sobre explotación de este recurso.

Los precios en el comercio de estas especies promedian los seis centavos de dólar por individuo, como es el caso de un cardenal (la más común), hasta los 130 dólares, como es el caso de la llamada Zebrina.

A partir de la investigación realizada por la Aunap y Funindes, se establecen por primera vez en el país, las bases para hacer un ordenamiento pesquero ornamental, gracias a que los estudios taxonómicos, biológicos y pesqueros, han aportado información suficiente para re direccionar el manejo de la actividad.

De hecho, en la actualidad se discute si el mercado de las especies ornamentales, en el corto plazo, debe dirigirse hacia la acuicultura, para no seguir extrayendo de los ríos, cuencas y caños naturales, pues con el tiempo estos recursos se van a agotando.

Incluso, algunos países de Europa, han empezado a analizar la posibilidad de prohibir las importaciones de peces capturados del medio natural, haciendo obligatoria su procedencia de cultivos, con el fin de garantizar la sostenibilidad de las especies.

Adicionalmente, varias especies de peces ornamentales nativos están siendo cultivadas en otros países, a pesar de que en Colombia no se han podido reproducir en cautiverio, lo cual es preocupante.

Por lo tanto, es un tema que inquieta y que la Aunap, viene trabajando en el desarrollo de paquetes tecnológicos de cultivos de peces ornamentales nativos. Pero no solamente para la Autoridad es relevante, universidades, fundaciones y empresas también se encuentran trabajando en el tema.

Fuente: AUNAP