Ecuador.- Para mejorar el manejo de los peces pelágicos pequeños el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (MAGAP) ejecuta un proyecto piloto de investigación, a lo largo del perfil costero ecuatoriano.

El objetivo macro de este estudio es registrar datos biológicos de este recurso durante la época de veda, a fin de determinar si las fechas de vedas establecidas están acorde a la mayor actividad reproductiva de las especies.

Otros parámetros que se analizarán en el proceso son la talla media de madurez sexual, variación espacial y temporal de volúmenes de captura, composición de las especies de fauna acompañante. Además, se definirá la estructura y funcionalidad de los artes de pesca utilizados en esta actividad.

Para la investigación, el Viceministerio de Acuacultura y Pesca autorizó a ocho embarcaciones para pescar, por nueve días (7 al 15 de marzo), en áreas establecidas mediante mesas técnicas de trabajo con representantes de la Federación Nacional de Embarcaciones Artesanales de Red de Cerco (FENAERCE).

Las embarcaciones autorizadas realizarán actividades de pesca con observadores a bordo, quienes recabarán parámetros biológicos pesqueros y recolectarán muestras, para ser analizadas por el Instituto Nacional de Pesca (INP) y personal de la Subsecretaría de Recursos Pesqueros.

Pilar Proaño, viceministra de Acuacultura y Pesca, explicó que las vedas fueron establecidas en su momento pero, “como las condiciones cambian es necesario evaluar la real situación de la biomasa y, sobre todo, del comportamiento reproductivo de las especies”.

Fernando Vera, director de Políticas y Ordenamiento Pesquero, destacó que con la finalidad de solventar los gastos generados durante el proyecto de investigación se autorizó a dos empresas procesadoras de pescado, una en Manta y otra en Jaramijó (Manabí), para que recepten la pesca y la comercialicen.

“Todo lo que capturen las embarcaciones autorizadas serán vendidas a estas empresas”, dijo Vera, al asegurar que este proceso será supervisado y controlado por los inspectores de pesca, de tal modo que se garantice su trazabilidad.

Este proceso investigativo fue socializado con la Cámara Nacional de Pesquería, que agrupa a los barcos de red de cerco, con mayor capacidad, que capturan el recurso macarela que también se encuentra dentro del grupo de pelágicos pequeños.