Stirling, Escocia.- Una innovadora prueba para determinar la adaptación del salmón al agua de mar, financiado por la Scottish Aquaculture Innovation Centre (SAIC), podría promover las exportaciones escocesas del salmón del cultivo.

El proyecto Rapid Response, de una duración de 12 meses, reunirá a Europharma Scotland Ltd, PrimerDesign Ltd. el Institute of Aquaculture de la University of Stirling y SAIC, quienes invertirán £78,190 para responder a una decisión clave de los administradores de los hatcheries de salmón: ¿Cuándo transferir los salmones jóvenes del hatchery de agua dulce a las instalaciones de criadero en jaulas en el agua de mar.

Actualmente, las pruebas para determinar si el salmón ha completado los cambios fisiológicos necesarios para migrar de forma segura, un proceso conocido como esmoltificación, puede tomar 48 horas o más, y supone enviar las muestras a otros lugares en el Reino Unido o a Noruega. Estos retrasos pueden hacer difícil para los veterinarios y productores determinar el mejor momento para transferir los peces, generando que los salmones sean transferidos demasiado pronto o demasiado tarde, lo cual puede causar estrés o problemas de salud en los peces y menores volúmenes de cosecha.

Ahora sin embargo, la colaboración de la industria y la academia, con el apoyo de SAIC, desarrollarán un prueba molecular in situ para proveer al productor con información en casi tiempo real sobre si el salmón está fisiológicamente listo para su transferencia a agua de mar.

Si tiene éxito, la nueva prueba resultará en toma de decisiones más rápidas, peces más saludables y tasas de supervivencia más altas. También existe la posibilidad de extender las técnicas del proyecto en una plataforma “laboratorio en una maleta” multi-propósito, permitiendo a los productores la evaluación casi instantáneamente de una variedad de enfermedades y patógenos.

Según Nikos Steiropoulos, director general en Europharma Scotland: “Alrededor de 50 millones de salmones juveniles son sembrados en jaulas marinas en el Reino Unido cada año, cada uno necesita adaptarse del agua dulce al agua de mar. Las posibilidades comerciales de este proyecto son, por consiguiente, significativas; la gente de producción conoce cuán desafiante puede ser proceso de esmoltificación para la salud de los peces y que el buen inicio en agua de mar es clave. Además, seguiremos trabajando en extender la capacidad de diagnósticos rápidos en los principales patógenos del salmón”.

El investigador principal, profesor Manfred Weidmann de la University of Stirling, agregó: “Esta investigación proveerá a la industria con nuevas técnicas que ellos pueden usar sin necesidad de contar con laboratorios y con entrenamiento mínimo. Estos nuevos protocolos no solo mejoran significativamente el bienestar y la salud de los peces, también facilitarán la toma de decisiones día a día para una industria importante en Escocia”.