España.- Investigadores del Centro Oceanográfico de Vigo del Instituto Español de Oceanografía (IEO) han presentado recientemente sus avances en el estudio de la domesticación y cultivo de la cherna (Polyprion americanus) durante la reunión anual del proyecto europeo lo financia: DIVERSIFY (Exploring the biological and socio-economic potential of new/emerging candidate fish species for the expansion of the European aquaculture industry), un proyecto de cinco años de duración que llega a su ecuador y que pretende desarrollar nuevos sistemas de cultivo y métodos de procesado y marketing para seis nuevas especies de acuicultura.

La cherna (Polyprion americanus), que por sus características suele confundirse con el mero, es una especie de pez de la familia Polyprionidae que alcanza un peso de 100 kg. Vive en aguas profundas de casi todo el mundo y se caracteriza por ser una especie de rápido crecimiento. Posee un alto precio en el mercado, está sometida a gran presión pesquera, tanto profesional como deportiva, y, desde 2015, su población europea está incluida en la lista roja de especies como casi amenazada.

Hasta el momento se ha descrito el ciclo reproductivo de la cherna, se han desarrollado protocolos de inducción hormonal de desove y procedimientos de fertilización in vitro, se han formulado dietas para reproductores y larvas y se ha elaborado un estudio de mercado sobre el potencial de esta especie al corto y largo plazo, entre otras tareas.

"Los resultados obtenidos son esperanzadores y las posibilidades del cultivo de esta especie de gran valor comercial son buenas", explica Blanca Álvarez-Blázquez, investigadora del Centro Oceanográfico de Vigo que participa en el proyecto.

Este subproyecto dentro de DIVERSIFY está liderado por el Instituto Español de Oceanografía y el participan además la Consellería do Medio Rural e Mariño de la Xunta de Galicia (a través del CIMA y el IGAFA) y el Aquarium Finisterrae.

El proyecto DIVERSIFY

En este proyecto participan 38 socios de 12 países, de los cuales cuatro son pequeñas y medianas empresas y dos multinacionales relacionadas con la alimentación animal. Los 32 socios restantes, son organismos de investigación, fundaciones y universidades distribuidas a lo largo del territorio de la Unión Europea, donde además participan también países como Noruega o Israel. El proyecto tiene una dotación económica de 11.8 millones de euros, distribuidos entre los socios en función de sus responsabilidades, y está coordinado por el Hellenic Center for Marine Research de Creta, Grecia.
Después de un exhaustivo estudio realizado entre todos los países, las especies seleccionadas para profundizar en sus posibilidades de cultivo fueron, además de la cherna, el halibut (Hippoglossus hippoglossus), la seriola (Seriola dumerilii), el mujel (Mujil cephalus), la corvina (Argirosomus regius) y la perca (Sander lucioperca)