Manaus, Brasil.- La idea es elaborar raciones para que la larva pueda comer, digerir y absorber los nutrientes, y para esto la larva requiere tener órganos digestivos en funcionamiento, lo que influye en la capacidad de digestión de los peces y aumenta la productividad del animal.

El pirarucu, arapaima o paiche (Arapaima gigas) es objeto de una investigación científica desarrollada en Amazonas, que está estudiando el sistema digestivo de las larvas de la especie. El conocimiento de los eventos relacionados a la diferenciación de los órganos del sistema digestivo y de la actividad de las enzimas digestivas es esencial para evaluar la capacidad de digestión de los peces, y además, ofrecer soluciones para la formulación de raciones y determinar el manejo de la alimentación.

El estudio pretende contribuir para la cadena productiva del paiche, aumentando de esta forma la sobrevivencia de los alevinos, mediante la formulación de dietas nutricionalmente completas para la fase inicial de su desarrollo.

El proyecto que tiene el nombre de “Gigas” es desarrollado con el apoyo del Governo do Estado do Amazonas via la Fundação de Amparo à Pesquisa do Estado do Amazonas (Fapeam) por medio del Programa de Apoio à Pesquisa Universal – Amazonas, en convenio con  el Instituto Nacional de Pesquisas da Amazônia (INPA), Coordenação de Aperfeiçoamento de Pessoal de Nível Superior (Capes) y Universidade Nilton Lins.

La coordinadora del estudio, doctora en Zootecnia Ligia Uribe Gonçalves, del INPA manifestó que la larvicultura es conocida como un período crítico de la crianza de peces, debido a que en esta fase los animales pasan por un conjunto de transformaciones morfológicas y fisiológicas, y requiere adaptarse al ambiente en que viven, digerir y absorber los nutrientes en el tracto gastrointestinal en desarrollo.

La científica informó que existe una carencia de estudios sobre los procesos desarrollados en la fase de transición entre el alimento vivo y seco para el pirarucu, considerado, actualmente, la especie más promisoria para la acuicultura brasileña. Ligia explica que durante está fase es común observar altas tasas de mortalidad, cerca de 60 a 80%, como consecuencia de una nutrición y alimentación deficiente y una elevada incidencia de patógenos.

“Queremos conocer la transformaciones que acontecen en el sistema digestivo de la larva, y con esto, podremos proporcionar raciones para que las larvas puedan comer y utilizar eficientemente el alimento. Requerimos hacer raciones para que la larva consiga comer, digerir y absorber nutrientes, para esto requiere tener órganos digestivos funcionales” explicó Ligia.

Investigador visitante

El proyecto Gigas: “Análise Morfo-Fisiológica do Trato Gastrointestinal de Pirarucu (Arapaima gigas) como Base para Formulação de Dietas na Fase Inicial” cuenta con la participación del doctor en nutrición de peces  Luís Conceição, quien viene de Portugal como investigador visitante, acción desarrollada por medio del Programa Ciências sem Fronteiras.

Hasta el momento el equipo identificó que no parece haber una gran diferenciación en la capacidad de digestión en las diferentes edades de las larvas de pirarucu, desde su captura cuando está en el estanques y hasta los 30 días de edad. El científico informó que las larvas de pirarucu poseen un sistema digestivo bien formado de forma precoz, comparado a otras especies de peces que son más prematuras.

“El mayor progresos que hemos hecho fue establecer las condiciones para tener un buen manejo del pirarucu. Y esto fue algo que hicimos, en el 2016, en la ciudad de Pimenta Bueno. En el lugar, podemos ver de primera mano cómo el productor trabaja y también aprendemos con ellos. El pez va a crecer y vamos evaluando las adaptaciones para la alimentación. Creemos que haciendo una buena ración vamos a conseguir mejorar el desempeño y reducir los problemas de parásitos en las primeras edades de pirarucu” contó Conceição.

Ligia contó que espera identificar las necesidades nutricionales del pirarucu, desde pequeños, para así proporcionar formulaciones de raciones para obtener peces más resistentes y con mayor crecimiento. Esto permitirá aumentar la productividad y sobrevivencia de la especie, en está fase delicada en la cual pasa de larva a juvenil.

“Queremos formular una ración en colaboración con Luís, pues además de ser doctor en nutrición de peces, él también es investigador en una empresas de raciones en Portugal. Él aporta su experiencia de trabajo con larvas de peces marinos, en tanto pretendemos formular una ración específica para está fase inicial, pero también trabajamos con el manejo de la alimentación. Tenemos que encontrar el mejor momento para ofrecer la ración” manifestó la científica.