Medellín, Colombia (Agencia de Noticias de la UN).- El estudio, que duró cerca de tres meses, analizó el comportamiento de la cachama blanca (Piaractus brachypomus) en biofloc respecto a calidad del agua, oxígeno, temperatura, pH (grado de acidez) y parámetros zootécnicos como ganancia de peso y conversión alimenticia, además de aspectos nutricionales y de composición de la carne.

La tecnología biofloc se basa en el aprovechamiento de la acumulación de residuos de los alimentos, materia orgánica y compuestos inorgánicos tóxicos a través de microorganismos presentes en los medios acuáticos. Esta se depende de fuentes de carbono disponibles como melazas o azúcares, y de una aireación externa para mantener la resuspensión de partículas de materia orgánica acumulada en el cultivo.

En los peces se encontraron ácidos grasos poliinsaturados de gran relevancia como los omega 3, con contenidos de entre 2,5 y 3 %, los cuales cumplen un rol efectivo sobre las membranas celulares de los animales y aporta a los sistemas nervioso, óseo y muscular de los humanos en su consumo.

Como parte de la investigación se evaluó la relación omega 6 y 3. Los resultados fueron en promedio de 6,6 %, los cuales son buenos para especies de aguas cálidas. También se reportaron contenidos de aminoácidos importantes en su carne, como lisina, en un 8,7 % y metionina en un 2,2 %.

Buen peso y sabor

“Las conclusiones permitieron derribar un paradigma fundado en el desconocimiento que se tiene sobre el biofloc, y es que por ser un cultivo en el que se presenta gran cantidad de sólidos y microorganismos, suele creerse que el pescado puede tener sabores u olores inaceptables. Esto se desmitificó al corroborar una prueba sensorial realizada a la carne de la cachama blanca cultiva en biofloc”, explica Hernán Alzate Díaz, estudiante de la Maestría en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Medellín, quien desarrolló la investigación.

Para llegar a los resultados se tomaron muestras de filetes con piel en un proceso de arrollado (cortes a la carne para quitarle espinas intermusculares) en el que algunas muestras se enviaron refrigeradas y otras liofilizadas (deshidratadas).

El experimento del sistema biofloc se realizó con 42 cachamas blancas con un peso inicial de 50 gramos cada una. Los peces alcanzaron un peso promedio de 200 gramos en tres meses de cultivo, tiempo en el que fueron alimentadas con tres tipos de dietas basadas en composiciones vegetales de arroz, cereales, torta de soya y premezcla de vitaminas y minerales.

Un panel de expertos evaluó la calidad de la carne respecto a sabor, color y oleosidad (cantidad de aceite) en crudo y en cocido para conocer su calidad, y se determinó que es óptima para la comercialización. Los análisis sensoriales se hicieron en el Laboratorio Intal, en Itagüí.

Los sistemas biofloc son relativamente nuevos en el mundo; en Colombia se han implementado en algunos sitios de los Llanos Orientales y en el Quindío con especies como la tilapia nilótica y roja. Por eso la investigación con una especie nativa es relevante, ya que la cachama blanca es la segunda en producción en el país y de alto consumo en naciones como Brasil, Venezuela y Perú.

El estudio se hizo en el Laboratorio de Modelación Animal como trabajo del grupo de investigación en Biodiversidad y Genética Molecular (Biogem) de la Facultad de Ciencias Agrarias de la U.N. Sede Medellín, y sirve de referencia para otras investigaciones sobre esta especie de peces de aguas cálidas del país.